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Alemania: ¿oro todo lo que reluce?

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Alemania: ¿oro todo lo que reluce?

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Todo parece indicar que Alemania es el país europeo que mejor ha gestionado la crisis financiera. Mientras occidente intentaba salir a flote, otros países del mundo, especialmente los emergentes, invirtieron como nunca. y Alemania se benefició de esa demanda récord de bienes de equipo, pero no es la única explicación.

Cuando se buscan las razones de la fortaleza económica alemana, vienen a la mente grandes nombres de su historia industrial, como Bayer o Porsche, Thyssen-Krupp o Siemens. Se piensa en regiones como el Ruhr, Hamburgo, o Stuttgart. Pero la respuesta está en otra parte…

La ciudad de Fulda está en pleno centro de Alemania, a 100 kilómetros al noreste de Francfurt, en el estado de Hesse. Prácticamente, ninguna otra ciudad alemana está tan distante de las fronteras del país. Fulda está lejos de ser uno de los centros económicos de Alemania, pero aquí, como en otras ciudades del mismo tamaño, están los campeones ocultos.

Son PYMES líderes mundiales del mercado en sus sectores, como Hubtex, que nació como fabricante de equipos especiales para el sector textil. Según su director gerente, Ralf Jestadt, Hubtex se benefició de los cambios estructurales :

Ralf Jestadt :
«Nos adaptamos a la tendencia diciendo : nuestros vehículos de carga lateral cuatro caminos pueden ser modificados para que puedan ser usados en otras industrias. Asi que desarrollamos carretillas de carga lateral más versátiles para la industria del metal, para que puedan transportar tubos o paneles de madera como los que se usan en la industria maderera.»

Aunque la industria textil dejó de producir en Alemania hace mucho, borrándola como cliente, Hubtex ha sabido adaptarse para sobrevivir…y prosperar.

Con una plantilla de 480 personas, han generado un volúmen de ventas de 92 millones de euros. La empresa exporta el 65% de su producción.

Para Michael Gromling, economista en el Instituto de investigación Económica de Colonia, PYMES como Hubtex son la columna vertebral de la economía alemana. Para él no es sorprendente en absoluto que esas empresas se establezcan lejos de las grandes regiones metropolitanas y de los centros económicos del país.

Michael Gromling :
«Si eres una empresa exitosa en una región bastante remota, tu compañía es automáticamente un puntal para la región en cuestión. El personal altamente cualificado considera que este tipo de compañías son buenas empresas. Por eso, en muchos casos las compañías en regiones remotas tienen la ventaja de atraer a un personal excelente »

Los trabajadores altamente cualificados son otro de los factores que han influido en el éxito de la economía alemana.
Frank Geiling, ingeniero electrónico, se encarga de mostrar a los aprendices la aplicación práctica de las enseñanzas teóricas impartidas en los centros de formación profesional.

Frank Geiling. Ingeniero electrónico:
“Hace tiempo, nosotros podíamos escoger a los aprendices. Ahora son ellos quienes eligen empresa. Por eso impartimos una enseñanza intensiva, para ser competitivos y atraer alumnos. Se trata de formar buenos trabajadores para nuestra compañía.”

Una ecuación en la que todos salen ganando, tanto la compañía como los empleados.
Se considera que la combinación de enseñanza teórica y aprendizaje práctico en las empresas, el llamado sistema dual de formación profesional, es un factor crucial en la competitividad internacional de Alemania.

Pero Hubtex ha querido ir incluso más allá, y da a sus empleados tiempo libre para que puedan ir a la Universidad.
Michael Schanz estudia ingeniería mecánica en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Mittelhessen. Combina ciencia y producción:

Michael Schanz. Estudiante:
“Hay cosas que aprendes en la Universidad que no sabes para que te van a servir en la vida, te llegas a preguntar para qué estudias eso…
Aquí puedes probar lo que aprendes y ver qué aplicación práctica puede tener”

Una mano de obra cualificada y motivada, además de inversiones en los campos de la investigación e innovación son algunos de los factores necesarios para que la economía de un país funcione.

Pero no los únicos…también se necesita una red de carreteras eficaz para transportar los productos hasta los puertos y aeropuertos.

Completar 100 kilómetros de autopista entre Fulda y Fráncfurt, el núcleo económico de Hesse, ha llevado casi 50 años…

Las autopistas y puentes del país se están derrumbando. Según los expertos, poner las carreteras alemanas en condiciones costaría 7 mil millones de euros. A eso habría que añadir la suma necesaria para construir otras nuevas.

Según Michael Gromling, el país ha recortado gastos donde no debía.

Michael Grömling:
“Los politicos no han sido lo suficientemente valientes como para analizar detenidamente el gasto social. La deriva de gasto público de la inversion al consumo está pasando factura ahora. Las inversiones en infraestructuras han caído enormemente. Eso se debe en parte a factores espaciales. En los 90 tuvimos que reconstruir el Este de Alemania y pagamos un alto precio por ello. Y eso fue de la mano con recortes en las inversiones en infraestructurasen la Alemania Occidental.”

Completar la autopista A66 al sur de Fulda es uno de los mayores proyectos de infraestructura de Alemania. Se calcula que costará 214 millones de euros. Para construir el túnel en la autopista, hubo que desplazar hacia el este la línea de ferrocarril, la autopista existente y un arroyo. La también necesitadísima ampliación de la línea de ferrocarril Fulda-Frankfurt a cuatro vías, tendrá que esperar.

Parte del éxito económico de Alemania se debe al hecho de que sus actividades están repartidas y no se concentran en las grandes zonas metropolitanas o en las capitales, como sucede en muchos otros países. Esta particularidad obedece razones históricas. Fulda tiene la menor tasa de desempleo del estado de Hesse, que a su vez tiene el cuarto índice de desempleo más bajo de la Federación. Sin embargo, tiene los mismos problemas que otras regiones alemanas.

Los municipios han pagado un alto precio por la “Energiewende”, el ambicioso proyecto para remplazar la energía nuclear por energías renovables. Su margen de maniobra se ha reducido considerablemente.
Para la remodelación de la plaza principal, el consistorio de Fulda tuvo que recurrir a una alianza público-privada con la empresa holandesa que gestiona el aparcamiento subterráneo y con Karstadt, la cadena de grandes almacenes.

Para Karstadt, que también es uno de los grandes nombres de la historia económica de Alemania, no son buenos tiempos. En 2009 solicitó un concurso de acreedores. El grupo ocupa un edificio diseñado por uno de los arquitectos más famosos de la Alemania de la posguerra. Así que aquí, como en muchos aspectos de la economía de Alemania, se aplica perfectamente el dicho “no es oro todo lo que reluce.”