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Obama, frente a la creciente oposición interna a una intervención en Siria

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Obama, frente a la creciente oposición interna a una intervención en Siria

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La Casa Blanca está cada vez más aislada frente al aumento de la oposición a una intervención militar contra Bachar al Asad. Según un sondeo IPSOS-Reuters realizado la semana pasada, el 56% de los estadounidenses están en contra, y sólo el 19% apoya al presidente en este asunto.

El martes, Obama intentará de nuevo convencer a la opinión pública, a la que hasta ahora, no ha seducidoh con sus argumentos.

Barack Obama. Presidente de Estados Unidos:
“No estamos hablando de una intervención sin final. Esto no sería otro Irak ni otro Afganistán. No habría botas estadounidenses en el terreno. Cualquier acción emprendida, que estaría limitada tanto en el tiempo como en el alcance, tendría como objetivo disuadir al Gobierno sirio de gasear a su propio pueblo de nuevo y disminuir su capacidad para hacerlo.”

El presidente también lo tendrá difícil para convencer a los congresistas de los dos partidos, que oponen objeciones sólidas, como la que plantea el representante republicano por Texas:

Michael McCaul. Presidente republicano del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes:
“Una vez que estamos dentro, estamos dentro. Y una vez que golpeamos, es un acto de guerra. Pequeñas guerras desencadenan grandes guerras, tenemos que recordarlo, y creo que tenemos que ser muy cautos. Y la otra cosa que me preocupa mucho es a quién estamos apoyando con esta guerra. Estamos apoyando a una facción rebelde, a la causa rebelde, que ahora ha sido infiltrada y secuestrada por facciones de Al Qaeda “.

Según estimaciones de The Washington Post, sólo una cuarta parte de los senadores estarían decididos a votar por la intervención, 17 en contra y 58 siguen indecisos.

En la Cámara de los Representantes, el Sí sólo tiene 25 votos garantizados, mientras que el no asciende a 111 y 299 representantes están aún indecisos.

En agosto de 2012, Barack Obama estableció el uso de armas químicas como una línea roja que Bachar al Assad no debía franquear so pena de una intervención militar estadounidense. Ahora el presidente es prisionero de sus propias palabras, según este analista:

Luke Coffey. Expero en Oriente Medio de la Fundación US Heritage:
“Lo que vemos ahora es un presidente Obama atrapado por su noción de línea roja, y ahora se da cuenta de que en realidad no tiene muchos apoyos para hacer respetar esa línea roja.”

Dicho de otra forma, el presidente estadounidense habría debido empezar hace meses a intentar recabar el apoyo del Congreso y de la opinión pública a su política de línea roja con respecto al empleo de armas químicas en Siria.