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Una nueva vida para viejos monumentos

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Una nueva vida para viejos monumentos

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En Serbia, el castillo de Bač, del siglo XIV, considerado patrimonio nacional, fue casi totalmente detruido hace 300 años y permanece en ruinas desde entonces. Sin embargo, la amenaza de un colapso total se mantiene a pesar de los grandes esfuerzos para conservarlo.

“Estamos trabajando de forma activa para estabilizarlo pero su estructura sigue siendo muy frágil. Los ladrillos de arcilla usados en los muros están muy deteriorados. Además, hemos descubierto que en algunas partes ni siguiera hay cimientos bajo los muros y eso supone un riesgo mayor para su estabilidad”, explica Slavica Vujovic, arquitecta especializada en conservación del Instituto de Vojvodina para la Protección de Monumentos Culturales.

Investigadores europeos han unido esfuerzos con arqueólogos y expertos en conservación para buscar soluciones. Trabajan para ver qué hay tanto dentro y como debajo de los muros.

Estas investigaciones les han ayudado a desarrollar un innovador material de revestimiento especialmente concebido para proteger estos viejos ladrillos de forma totalmente ecológica.

“Estamos probando este nuevo material de revestimiento. Es una mezcla totalmente natural. No hay ningún elemento tóxico en su preparación. Podría incluso beberlo sin riesgos si quisiera”, aclara Ognjen Rudic, ingeniero de materiales de la Universidad de Novi Sad.

La investigación está orientada a desarrollar productos ecológicos para todo tipo de lugares o edificios de herencia cultural que se hayan visto afectadss por el hielo, el agua, agentes orgánicos, corrosión química y cualquier otro tipo de proceso de degradación. Las claves las da Jonjaua Ranogajec, coordinadora del proyecto e ingeniera de materiales en la misma Universidad de Novi Sad: “Hemos desarrollado dos materiales innovadores: uno para la consolidación de estructuras y otro para su preservación. Creemos que son totalmente ecológicos. Están hechos de silicatos y carbonatos, con una composición muy similar a la de los ladrillos, mortero y cemento usados en esos muros”.

Los investigadores de campo ayudan a los científicos a hacerse una idea precisa de cómo los ladrillos y el mortero se hacían en la Edad Media. Después usan en sus ladrillos la misma arcilla y demás materiales, utilizando las mismas técnicas para recrear réplicas auténticas. Esas réplicas sufren después las mismas inclemencias que los originales, como desvela Snezana Vucetic, igualemente ingeniera de materiales en la Universidad de Novi Sad: “Una vez fabricadas, tenemos que deteriorar artificialmente las réplicas de los ladrillos. Así que las exponemos a sal y a ciclos de congelación y descongelación. También las exponemos a dióxido de azufre y a dióxido de carbono y las atacamos con agentes contaminantes microbiológicos”.

También fabricados en el laboratorio, los materiales de conservación y preservación son rociados en las réplicas de los ladrillos que han sido deterioradas artificialmente. Los resultados son cuidadosamente evaluados.Según científicos como Ognjen, las primeras pruebas han sido muy convincentes: “Nuestra investigación muestra que este material de preservación tiene de hecho propiedades de fotocatálisis. Además, como decimos nosotros, tiene propiedades de “auto-limpieza” y anti microbianas: destruye cualquier material orgánico que pueda alterar la superficie de los ladrillos. Igualmente, es transparente, no cambia la apariencia estética del material de construcción que se quiera preservar”.

La empresa HGP, que fábrica de materiales de construcción, también colabora con la investigación. Produce estuco y yeso a escala industrial, aunque también acoge unas instalaciones piloto de producción y pruebas para desarrollar materiales de conservación.

Su proposito lo aclara Rajko Travica, director técnico: “Es un producto muy innovador que podría mejorar nuestro emplazamiento en el mercado. Está hecho de materiales simples, fáciles de mezclar y producir. Si la investigación demuestra su efectividad, podría estar en el mercado en 3 años”.

Eso serían buenas noticias, según los investigadores, no sólo para la conservación de los viejos ladrillos del castillo, sino para cientos monumentos de herencia cultural en toda Europa.

www.heromat.com