Última hora

Última hora

La crisis, caldo de cultivo de los neonazis griegos

Leyendo ahora:

La crisis, caldo de cultivo de los neonazis griegos

Tamaño de texto Aa Aa

Esvásticas y otros símbolos de inspiración nazi a plena luz del sol en Atenas. Están sobre las fachadas de las sedes de Amanecer Dorado, un grupo neonazi que ha salido de la sombra al albor de la crisis económica griega.

En junio de 2012, consiguió entrar en el parlamento heleno con 18 escaños. En apenas tres años, el partido de extrema derecha fundado por Nikólaos Michaloliákos, pasó del 0,3 al 7% de los votos. Según los últimos sondeos, ahora estarían rondando el 10%, lo que les convertiría en la tercera fuerza política del país.

En sede parlamentaria, sus formas se asemejan más a las de los “hooligans” que a las de los diputados. Ya han sobrepasado varios límites. Por ejemplo, uno de sus representantes fue expulsado por llamar “rebaño de cabras” a los miembros de la formación de izquierdas Syriza y hacer apología del nazismo, al gritar ‘Heil Hitler”.

Esta organización fue fundada en los años 80 por Michaloliákos. Con la crisis, intenta canalizar el hastío de los griegos con la corrupción con discursos impetuosos en los que no duda en hacer referencias a los nazis.

Nikos Michaloliakos, jefe de Amanecer Dorado: “Nos llaman nazis, una, dos y diez veces, pero no nos pueden llamar ladrones. Estas manos pueden saludar muchas veces así [saludo con la mano en alto], pero están limpias, no están sucias, no han robado nada”.

¿Cómo un grupo de ideología de inspiración nacional socialista puede conseguir tantos apoyos en un país que fue invadido por Adolf Hitler? Amanecer Dorado intenta ganar adeptos con acciones como en las que reparte comida a quienes demuestren con el carné de identidad que tienen la nacionalidad griega.

No son tan generososo con los sin papeles, a quienes atemorizan para que abandonen Grecia. En unas imágenes filmadas hace un año en el mercado de la ciudad de Rafina, se puede ver cómo los miembros de Amanecer Dorado piden los permisos de residencia a unos vendedores ambulantes. Destruyen el puesto de quienes no lo tienen.

Los extranjeros representan el 10% de la población de un país por el que entra a Europa el 80% de la inmigración.