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Denis Villeneuve: “Las imágenes pueden escarbar en la conciencia del público”

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Denis Villeneuve: “Las imágenes pueden escarbar en la conciencia del público”

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El sol brilla en San Sebastián el mismo día en el que Denis Villenueve ha estrenado su película en la sección oficial. A los espectadores que han acudido a ver el pase les puede parecer una paradoja, ya que es posible que su realidad flote en una nebulosa tras la propuesta de “Enemy”. El director canadiense ha preferido salir a la terraza del hotel María Cristina para atender las entrevistas, sin ningún remordimiento por los efectos que haya podido producir su historia. Su único pesar es que José Saramago, el autor de la obra original, no haya podido revisar el guion definitivo.

Euronews: Puede parecer una pregunta sencilla para una historia común, pero la suya no lo es. ¿Cuántos protagonistas hay en su película?

Denis Villeneuve: No quiero responder a esa pregunta. En el libro hay dos protagonistas, es una monstruosidad, es un error de la naturaleza, dos hombres idénticos. Pero a la vez en la novela de Saramago esa ambigüedad va aumentando hasta el punto de que no sabemos si se trata de uno solo. Intentamos respetar esa tensión creando confusión y adoro ese sentimiento. El mejor resumen es que es la historia de un hombre que debe abandonar a su amante para volver con su mujer. Es una historia simple pero está hecha desde el punto de vista del subconsciente.

E: Al contrario que en otras de sus películas, donde expone los hechos sin rodeos, ha querido darle un papel importante al espectador…

D.V.: Hicimos la película con ideas muy precisas. Creo que es importante, cuando por ejemplo lees un poema, no tener la interpretación del autor. Y también que las imágenes sean libres para que tengan un impacto real, porque si sabes lo que significan este puede ser mucho menor. Así ocurre en películas que amo, como “2001: Una odisea del espacio”. Todavía lucho por entender su significado, pero hace que tenga un impacto emocional y intelectual sobre mí, provoca algo muy fuerte en mi interior. Algo similar me pasa con la película de la Carlos Reygadas “Post Tenebras Lux”, para mi es poesía, crea electroshocks en mi cabeza, pero me encanta. Puede ser un poco pretencioso, arrogante o egoísta, pero quería hacer una película así. Las imágenes pueden ser una herramienta que escarbe en el interior del público, en su conciencia. Es como un sueño, hay que dejar libertad al espectador.

E: ¿Cómo ha afrontado la dirección del doble papel de Jake Gyllenhaal?

D.V.: Quería hacer una especie de laboratorio para poder relacionar la dirección y la actuación y poder explorar. En mis películas anteriores siempre iba corriendo. Estoy acostumbrado a compartir la creatividad con el fotógrafo o con el montador, es la parte más bonita del cine. En “Enemy” el guion era muy preciso, al igual que las imágenes. Pero necesitaba que los actores invirtieran tiempo en sus papeles, hay mucho de improvisación. Me gusta haber hecho una película sobre el subconsciente y tomar el riesgo de poner al actor frente a la cámara para que solo utilizase su propia intuición, su impulsividad. Rodé la película en digital, lo que me permitía hacer tomas muy largas, a veces de 20 minutos, para intentar que Jake perdiera el control y ahondar cada vez más en su interior. Para mí la película es casi un documental sobre la conciencia de Jake Gyllenhaal, sobre su relación con las mujeres, el orgullo o el narcisismo.

E: Hay influencias claras de David Cronenberg y referencias a Martin Scorsese…

D.V.: “Inseparables” fue una película que me impactó cuando todavía era un estudiante, todavía recuerdo la sensación con la que caminaba por Montreal después de verla. Es una de las películas que da peor rollo en la historia del cine. Yo soy de allí y hay una especie de rivalidad amistosa con Toronto. Así que para un director de Montreal rodar en Toronto es como ir a territorio enemigo, estaba en la tierra de David Cronenberg, sentía su universo. Pero creo que hemos filmado la ciudad de una forma diferente, como aparece en el libro de Saramago, repleta de gente, con mucha polución, con una tensión que he intentado recrear. En el caso de Martin Scorsese, cuando pones a un actor frente a un espejo siempre va a venir a la mente Travis Bickle. Las influencias siempre son múltiples.

E: Para crear esa sensación de desasosiego tiene que apoyarse en elementos que habían pasado desapercibidos en su filmografía hasta ahora. La música tiene mucha más incidencia que en sus películas previas

D.V Anteriormente no me gustaba que hubiera música en mis películas, intentaba que se escuchara la menos posible. “Enemy” es completamente diferente. Durante el montaje estuvimos buscando piezas específicas que acompañasen a lo que queríamos hacer sentir al espectador, para crear una distancia con la realidad. Al principio queríamos trabajar con Alberto Iglesias y después con Jonny Greenwood, de Radiohead, pero no fue posible. Escuchamos las canciones que habíamos elegido y nos dimos cuenta de que eran de dos chicos de Nueva York, Danny Bensi y Saunder Jurriaans. Al ser una coproducción hispano-canadiense, resultaba problemático, pero finalmente descubrimos que tenían pasaporte europeo, así que pudimos seguir adelante.

Carlos Marlasca