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Campaña iraní de seducción diplomática en Nueva York

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Campaña iraní de seducción diplomática en Nueva York

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La Asamblea de Naciones Unidas es el escenario elegido por el nuevo presidente iraní, el moderado Hasán Rohaní, para poner en marcha una campaña de seducción diplomática. Poco antes de partir rumbo a Nueva York, Rohaní insistió en su deseo de diálogo con Occidente.

“El objetivo de este viaje, tanto el mío como el de la delegación que me acompaña, es aprovechar todas las oportunidades para mostrar la verdadera cara de la nación iraní al mundo, una nación que ama la cultura y la paz”, aseguró.

Palabras que podrían hacer pensar en una voluntad de mejorar la imagen de Irán ante la ONU dañada por su predecesor, Mahmud Ahmadineyad, y sus chocantes declaraciones. En varias ocasiones el antiguo presidente provocó la salida de la sala de las delegaciones europea y estadounidense al negar el Holocausto o al atribuir los atentados del 11 de septiembre a un complot.

Ganador de los comicios de junio, Rohaní debe su victoria a los electores que querían pasar página tras la presidencia de Ahmadineyad pero que no pudieron votar a un candidato reformista. Todos habían sido excluídos de las listas. Al final fue Rohaní, figura cercana al líder supremo, Alí Jamenei, pero considerado como moderado tras Ahmadineyad, quien consiguió los votos.

Precisamente Rohaní había abandonado el puesto de jefe negociador iraní para el dossier nuclear tras la llegada al poder de Ahmadineyad en 2005. Responsable de esas negociaciones desde hace más de una década, Rohaní había aceptado la suspensión del programa de enriquecimiento de uranio. Un programa relanzado después por Ahmadineyad.

Según Saeed Leylaz, analista considerado reformista, Hasán Rohaní estaría dispuesto a dialogar con Occidente pero no a cualquier precio.

“Todos queremos un compromiso con Occidente, sobre todo con Estados Unidos, explica Leylaz, pero le puedo asegurar que las exigencias excesivas de Occidente no van a funcionar. Esto es algo sobre lo que me gustaría alertar a la diplomacia estadounidense para que lo evite”.

Las negociaciones con Occidente no han avanzado en los últimos años a pesar de seis resoluciones del Consejo de Seguridad contra Teherán, cuatro de ellas acompañadas de sanciones para forzar a Irán a suspender su programa nuclear. Estados Unidos y la Unión Europea las reforzaron con un embargo petrolero y financiero.