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Solidaridad para paliar el cierre del Gobierno en EE.UU

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Solidaridad para paliar el cierre del Gobierno en EE.UU

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El cierre del Gobierno ha impedido la boda de sus sueños, pero esta pareja californiana pudo casarse finalmente el domingo gracias a la generosidad ciudadana.

El sueño de Joy Miller se convirtió en pesadilla cuando el Parque nacional de Yosemite se vió obligado a cerrar como otros lugares gestionados por la administración federal de Estados Unidos.

Joy Miller:
“Cuando nos enteramos de que Yosemite iba a cerrar el lunes, y nuestra boda era el domingo, lloré durante dos días seguidos. Dos días sin parar. Fue devastador.”

Adam Brown:
“Al principio no sabía ni qué pensar…estaba anonadado porque sabía que ésto significaba todo para ella, habíamos estado un año planeando la boda y ahorrando.”

Aunque la historia de Joy y Adam terminó bien, no las tenían todas consigo. La pareja había desembolsado 15.000 dólares no recuperables en la reserva de las habitaciones de los 85 invitados en el hotel Ahwahnee, que se encuentra en el interior del parque nacional de Yosemite.

Publicada en la prensa californiana, su historia desató una ola de solidaridad. Les prestaron este local para la boda, cuyo alquiler cuesta entre 10.000 y 15.000 dólares,

Jen Stakich, propietaria de un cáterin organizó todo en 48 horas, también gratis.

Jen Stakich: “Creo que en este momento tienen al país como rehén. Creo que los republicanos están realmente dispuestos a hacer todo para que la gente no tenga acceso a una seguridad social abordable, y estoy orgullosa de que aunque afecte a gente como Joy de forma negativa, por una vez los demócratas no se dobleguen y se mantengan en sus trece, no vamos a dejar que nos avasallen.”

En la otra punta del país, en Washington, esta pastelería se ha solidarizado con los funcionarios, enviados a sus casas sin salario desde el martes uno de octubre.

También ellos aprecian el gesto:

Joel Patton. Funcionario:
“Es genial. Es muy positivo sentir la empatía y el apoyo de otros trabajadores, porque está siendo muy duro. Todo el mundo está sufriendo lo suyo, por eso que haya gente que te apoya es algo realmente bueno.”

El cierre afecta a un millón de funcionarios a lo largo y ancho del país, pero se deja sentir especialmente en Washington, ya que el Gobierno federal es el que más empleos da en la región.