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Hubert Védrine: "Hay que distinguir claramente lo que es asilo y lo que es inmigración"

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Hubert Védrine: "Hay que distinguir claramente lo que es asilo y lo que es inmigración"

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Hubert Védrine fue jefe de la diplomacia francesa entre 1997 y 2002. Curtido diplomático socialista, Védrine ha evolucionado en las altas esferas del Estado durante dos décadas. Euronews ha hablado con el exministro durante las “Jornadas de Bruselas”, tres días de debates dedicados a Europa, y ha respondido sin ambages a nuestras preguntas sobre el conflicto sirio y la Europa actual.

Audrey Tilve. euronews
Hubert Védrine. Vamos a hablar de Europa, pero antes me gustaría saber qué piensa de la situación en Siria. El desmantelamiento del arsenal químico ha comenzado, pero sigue sin haber la menor solución política a la vista. Se habla de una hipotética conferencia de paz a mediados de noviembre. ¿Cómo lo ve?

Hubert Védrine. Exministro francés de Exteriores:
¿Puede funcionar? no lo sé. Es muy complicado. En todo caso, los occidentales no lograrán la salida previa de Asad. En eso han fracasado. Por tanto es una conferencia en la que se toma acta de que Asad está ahí, pero se intenta pensar en una continuación, y tal vez un día, en una transición.

Se puede abordar el problema de todas las formas posibles, desde todos los ángulos, y es mejor que se celebre esta conferencia “Ginebra II” que no celebrarla. Después está la cuestión de la representación de la oposición y de los rebeldes. Es complicado porque son muy numerosos y no están en la misma línea. Pero si los rusos y los estadounidenses se ponen de acuerdo, porque el trato sobre la neutralización de las armas químicas ha generado una relación tensa pero de colaboración, creo que también llegarán a una solución sobre ese punto.

euronews:
Y cuando Bachar al Asad excluye negociar con los rebeldes, con todos los rebeldes, hasta que no hayan depuesto las armas ¿se trata de una condición sine qua non o es una manera de comenzar las negociaciones?

Hubert Védrine:
Forma parte del regateo, pero de todas formas, es mucho más importante el punto de vista ruso que el suyo. De hecho no está excluído que un día los rusos acaben por encontrarlo molesto por eso mismo, porque ellos no están ligados a la persona de Asad, sino a su posición en esa región. No han conservado demasiados puntos de anclaje en el mundo, y aunque Putin ha conseguido hábilmente transformar su capacidad de hacer daño en otra cosa en el caso del arsenal químico, no maneja tantas palancas, ni influencia en el mundo, por eso para ellos es tan importante Siria.

euronews:
El conflicto sirio son también los más de dos millones de refugiados, los países vecinos de Siria que están al bordo de las asfixia. En Europa, Alemania ha acogido a 18 mil sirios desde el principio del conflicto, Suecia a 11 mil y Francia aceptó unas 600 solicitudes de asilo el año pasado, y 800 desde principios de año. ¿No le parece poco para un país que proclama alto y claro su solidaridad con el pueblo sirio?

Hubert Védrine:
Yo creo que en el caso de tragedias de ese tipo, en la medida de lo posible, si los refugiados pueden ser acogidos en condiciones correctas, lo cual no es el caso, pero no demasiado lejos de sus casas, no demasiado lejos de sus países, no demasiado lejos de donde tengan familia, parientes, o algo así, eso es lo mejor.

Me parece que la prioridad de los europeos, si consiguen acercar sus posturas sobre este asunto, debería ser ayudar infinitamente más a Turquía, Jordania, etc… Yo creo que hay márgen para que Francia acoga a más refugiados. Pero no quiero hacer demagogia moralista con este asunto. Es demasiado complicado y de todas formas, necesitaríamos además una política migratoria mejor coordinada.

euronews:
Detengámonos un momento en la política europea de asilo y de inmigración en Europa, hemos visto las consecuencias del drama de Lampedusa, en el que han muerto más de 300 inmigrantes que intentaban llegar a Europa.
Después de lo sucedido, los gobiernos europeos se han comprometido a hacer más por la seguridad y las operaciones de salvamento en el Mediterráneo, pero sigue habiendo por parte de la mayoría un rechazo a la idea de repartir por Europa a los inmigrantes para aliviar a los países de llegada. ¿Qué se necesitaría para que se pongan de acuerdo?

Hubert Védrine:
Para empezar, creo que hay que distinguir claramente lo que es asilo y lo que es inmigración. Asilo es el derecho al asilo, y corresponde a gente cuya vida está en peligro porque están siendo perseguidos por una serie de razones, es decir, hay una base jurídica muy fuerte. Europa tiene el honor de preservar el derecho al asilo, y si quiere hacerlo a largo plazo, no hay que mezclarlo con la inmigración.

Porque la inmigración es algo completamente distinto. La inmigración está evidentemente vinculada a la desgracia económica. De todas formas, se trata de regular los flujos. Y lo que falta en Europa es una concertación , al menos entre los países signatarios de Schengen, que permita que todos los años, en función de la coyuntura económica, se diga: el año que viene, podemos recibir en condiciones adecuadas o necesitamos tantas personas. O si no, que se haga por profesión, no por naciónalidad, porque eso no tiene sentido. Y también se puede disminuir en determinados momentos porque el paro es demasiado elevado, y abrir en otros periodos. Se necesitaría una especie de termostato.

Audrey Tilve:
Ya que su especialidad es la diplomacia, hablemos sobre la europea. Tres años después de la creación del servicio de acción exterior de la Unión Europea, ¿cree que la política exterior común sigue siendo una ilusión?

Hubert Védrine:
Sí, eso creo. De entrada nunca creí en ello. La idea de crear así, de pronto, una diplomacia europea es completamente inalcanzable, es un ejemplo típico de quimera, de ilusión que genera desilusiones…

Audrey Tilve:
Pero el servicio que dirige la señora Ashton es muy activo e incluso puntero en ciertos casos, como Kosovo, las relaciones con los vecinos del Este, la política nuclear iraní…

Hubert Védrine:
Por su puesto, hacen lo que pueden, pero si le pregunta a los dirigentes chinos o a Obama, verá que no cuenta. No es una crítica en su contra. Es irresoluble, en realidad. La Unión Europea nunca ha tenido una posición como bloque.

euronews:
Osea, que en su opinión nunca habrá una potencia diplomática europea…

Hubert Védrine
Tal vez se podría conseguir al final de un largo proceso. Creo que hasta Jacques Delors hablaba de una larga y necesaria maduración. Hay que organizar esa maduración. Habría que tener la valentía de admitir que tenemos posiciones diferentes, y que es absolutamente legítimo, es la historia, es así.

Yo creo que habría que encargar a los países más opuestos sobre un asunto determinado, no necesariamente a los más grandes, pueden ser pequeños, grandes o medianos, que lleguen a un terreno de entente para avanzar.

euronews:
No podemos pasar por alto la próxima prueba de fuego para Europa, que son las elecciones europeas que tendrán lugar dentro de siete meses. Si como los sondeos y los observadores pronostican se da un importante avance de los antieuropeos, ¿qué lecciones extraer del voto?

Hubert Védrine:
Puede que vayan a tener mucho peso en el Parlamento Europeo, bueno. Desde luego es desolador, pero al mismo tiempo es como una erupción de granos, el reflejo de una especie de fenómeno de crisis.

Audrey Tilve:
¿Sólo eso?

Hubert Védrine:
¿Qué cambia eso? lo que hay que hacer es contrarrestarlo con decisiones concretas en las que el sistema europeo funcione en asuntos que preocupan a la gente. Entonces se dirán: mira, la maquinaria europea responde en esto. Hay que prepararse para el choque , tomárselo en serio, pero sin hacer un drama espantoso.

De todas formas, recuerde que en Alemania, el tribunal de Karlsruhe considera que el Parlamento Europeo no es lo suficientemente democrático, y por tanto no es lo suficientemente legítimo, y yo creo que uno de los buenos reflejos que hay que adoptar para años venideros es reconectar los parlamentos nacionales.

Y además, se puede hacer, ya que en el Tratado de Lisboa hay cláusulas que preveen que se les asocie más en el plano político, de legitimidad política. Creo que através de los parlamentos nacionales se puede conseguir que las opiniones públicas euroescépticas, aunque no las eurohostiles, vuelvan a engancharse a la mecánica europea.

euronews:
“Hubert Védrine, una última pregunta: ¿qué cambiaría si pudiese de lo que llamamos la Europa institucional?

Hubert Védrine
Pues bien, cambiaría lo que acabo de decirle: reconectaría los parlamentos nacionales.
Yo no creo que haya que hacer de la Comisión una especie de gobierno de Europa. De hecho no creo que pase nunca, entonces, ¿para que decirlo, contarlo y decepcionar…? Sin embargo sí creo que debe recuperar el papel de impulso, de innovación que tuvo en la época de Delors, que fue una gran época. Pero, es una cuestión de comportamiento, no de cambio de instituciones. Globalmente no estoy en absoluto a favor de un nuevo tratado. Yo creo que lanzarse ahora a la elaboración de un nuevo tratado acarrearía disputas interminables entre los países participantes y una ratificación absolutamente aleatoria, incluso al nivel de los parlamentos y con más motivo allá donde se imponga un referéndum. Por eso creo que es una malísima idea. Dejemos de hacer tratados cada tres o cuatro años, es una cuestión de voluntad política.

Hubert Védrine, gracias.