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Georgia dice adiós a la era Saakashvili

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Georgia dice adiós a la era Saakashvili

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Aliado de Estados Unidos y enemigo acérrimo del presidente ruso, Vladímir Putin, el hasta hoy jefe de Estado georgiano recogía sus pertenencias acompañado de su mujer días antes de la jornada electoral.

Al frente del movimiento de protesta que llevará a cabo la “Revolución de las Rosas” en 2003, Saakashvili consiguió acabar con el régimen de su antiguo mentor, Edouard Chevardnadze, acusado de fraude electoral.

En enero de 2004, fue elegido presidente con un 96% de los votos a su favor convirtiéndose a sus 36 años de edad en el presidente más joven de Europa.

Abogado, formado en Estados Unidos y Francia, Mijaíl Saakashvili dió un giro de 180 grados a su país orientándolo hacia Occidente y defendiendo su adhesión a la OTAN y a la Unión Europea.

Tras su elección, trabajó para modernizar Georgia llevando a cabo importantes reformas para luchar contra la pobreza y la corrupción.

Pero sus detractores lo acusan también de ser una persona arrogante y de haber llevado una reforma constitucional con el objetivo de reforzar su poder.

Reelegido en 2008 con apenas un 53% de los votos, el líder carismático de la “Revolución de las Rosas” vió como su popularidad caía en picado.

Saakashvili consiguió sofocar el separatismo en la autonomía de Adzharia, una pequeña república situada a orillas del Mar Negro. Pero en 2008 fracasa en su intento de recuperar el control de otra región separatista, Osetia del Sur.

Georgia pierde una guerra con Rusia que en apenas cinco días derrota a las Fuerzas Armadas de Tiflis. Moscú reconocerá poco depués la independencia de este territorio así como la de Abjasia. Georgia y Rusia cortan sus relaciones diplomáticas.

Criticado por su estilo autoritario y, sobre todo, por su derrota ante Moscú, Saakashvili consiguió dotar de infraestructuras a su país y relanzar la economía gravemente dañada por una guerra civil tras la desaparición de la Unión Soviética.

Saakashvili ha prometido ahora que no abandonará la política a pesar de que su futuro podría complicarse por la apertura de posibles
investigaciones judiciales

Una situación “inédita” en la historia reciente de Georgia

El nuevo presidente, el primer ministro y la mayoría de los miembros del nuevo gobierno georgiano forman parte del partido “Sueño Georgiano”, opuesto a Mijail Saakashvili. Analizamos cómo va a cambiar el rumbo del país junto al analista político Soso Tsiskarishvili, que se encuentra en Tiflis.

Andrei Belkevich, euronews:
La oposición a Mikhail Saakashvili ganó las elecciones legislativas y ahora las presidenciales. ¿Significa eso que el pueblo gerrgiano ha dejado atrás el romanticismo de la “Revolución de las Rosas” y se ha vuelto más pragmático?

Soso Tsiskarishvili:
Lo que ha ocurrido es algo inédito la historia reciente del país. Todos los presidentes anteriores obtuvieron entre el 85 y el 95 por ciento de los votos, pero ninguno de ellos se mantuvo en el cargo hasta el final de su mandato. Ahora ha llegado al poder una persona que tiene que conformarse con el 62 por ciento de los votos, pero su victoria, esta transición pacífica, es mucho más convincente debido a su programa y al apoyo político que tiene.

Andrei Belkevich, euronews:
El nuevo presidente no es muy conocido. Muchos dicen de él que es un tecnócrata. Y el primer ministro Ivanishvili dice que dejará pronto su cargo en manos de un político más joven. La cuestión es, ¿quién va a gobernar realmente el país? ¿Van a tomarse las decisiones de forma pública o va a haber una especie de poder en la sombra?

Soso Tsiskarishvili:
Depende del actual primer ministro Ivanishvili. Él fue la clave del éxito en las elecciones legislativas y en las presidenciales. Si realmente decide abandonar su puesto de primer ministro y si no coopera con su sucesor y las nuevas autoridades, entonces podríamos encontrarnos en Georgia con dos centros de influencia política.