Última hora

Última hora

Lou Reed, siempre del lado salvaje de la vida

Leyendo ahora:

Lou Reed, siempre del lado salvaje de la vida

Tamaño de texto Aa Aa

Una leyenda del rock estadounidense, siempre en la vanguardia, un maestro, según David Bowie. Lou Reed, el músico, pero también el poeta y el fotógrafo, ha muerto a los 71 años de edad en Long Island como consecuencia de un trasplante de hígado al que se sometió en abril.

Nacido en Brooklyn en 1942 en el seno de una familia judía de clase media, Lou Reed odiaba la escuela. Sus padres lo forzaron a someterse a sesiones de electrochoque para curar su bisexualidad.

Tras asistir a la Universidad de Siracusa donde descubre su vocación de escritor, funda en los años 60 la banda The Velvet Underground con el gurú del pop art, Andy Warhol, como mánager.

“Todo lo que hago lo hago desde fuera y si Andy no hubiese estado ahí quién sabe si hubiésemos podido hacer algo. Así que se lo debo todo al Señor Warhol. Gracias”, aseguraba Reed.

El sonido de los Velvet es una yuxtaposición de melodias casi infantiles
acompañadas de voces secas desprovistas de toda emoción, como en Sunday Morning o Femme Fatale.

Considerada como una de las bandas más influyentes de todos los tiempos, The Velvet Underground, de la que es cantante y guitarrista, publicará apenas cuatro discos. Lou Reed grabará después en solitario en el Reino Unido “Transformer”, un disco que contiene algunos de sus mayores éxitos como Heroin, Walk on the Wild side o Perfect Day.

“Me produce una gran satisfacción personal realizar cosas que no existen. Lo hago con pasión”, explicaba.

Su audacia e independencia creativas lo impulsan a ir más lejos con Metal Machine Music, un disco experimental considerado por la crítica como su suicidio artístico.

“Siempre he hecho fotografías y un día encontré a alguien que me dijo: ¿por qué no las juntas? Y eso es lo que hice”, contó. La fotografía fue, de hecho, otra de las facetas que el mítico rockero empezó a desarrollar en los años 70 durante sus largas giras.

Se casó en tres ocasiones, la última en 2008 con la artista Laurie Anderson. Adicto a las drogas y al alcohol, Reed poseía el romanticismo de los poetas que se atreven con el lado salvaje, oscuro y sombrío. Para él era apenas “realismo”.

“Solo hay un trabajo que puede cambiar el mundo, el verdadero rock and roll. Creo, desde el fondo de mi corazón hasta mi última célula, que el rock and roll lo puede cambiar todo. Me he graduado en la Universidad de Warhol y creo en el poder del punk. Incluso hoy quiero hacerlo saltar todo por los aires”, afirmaba Lou Reed hace apenas unas semanas en Londres.