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Bitcoin: una moneda virtual para el mundo real

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Bitcoin: una moneda virtual para el mundo real

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Es una primicia mundial. Este miércoles ha comenzado a funcionar en un café de Vancúver el primer cajero de bitcoins. A través de una cuenta personal, la máquina permite cambiar dólares canadienses por la nueva moneda virtual o pagar las consumiciones. Y todo ello utilizando un teléfono móvil.

“Estamos asistiendo a un incremento consistente de la demanda”, explica Jordan Kelly, de Robocoin, “ porque lo cierto es que la nueva moneda cada vez más útil y su uso es más frecuente”.

Lo máximo que se puede cambiar por día son 3.000 dólares candienses, o lo que es lo mismo, unos 2080 euros. Para ello, la máquina escanea la palma de la mano del usuario. El valor de la moneda virtual se ha disparado en los últimos doce meses. Si en 2012 una bitcoin valía en torno a diez dólares, ahora cuesta 200. Eso sí, su valor está sujeto a una enorme volatilidad.

Concebida en 2008 por un programador apodado Satoshi Nakamoto, la primera bitcoin fue virtualmente acuñada en 2009. Su interés radica en el anonimato que la rodea y en que su uso aún no está regulado por los gobiernos ni los bancos centrales. En princpio está exenta de tasas, aunque en el algunos países, como Alemania, ha sido equiparada al resto de monedas, precisamente para gravar sus transacciones. La inexistencia de una regulación específica facilita además las actividades ilegales, como el blanqueo de dinero, el tráfico de drogas o la prostitución.

Como cada moneda, la bitcoin tiene su cara y su cruz. Muchos la equiparan al oro de la era digital. Y la aparente libertad de la que goza la hace atractiva para cualquier propósito, sea legal o ilegal.

1:43 SOT (French) Sergio Rossi, Professor of Monetary Economics, University of Friburg/Freiburg, Switzerland
“Todavía no conocemos bien de dónde viene su valor de cambio”, explica Sergio Rossi, profesor de Economía de la Universidad suiza de Friburgo. “No sabemos quién está detrás de las bitcoins, pero no son bancos ni autoridades monetarias. Y eso es un problema, porque puede poner en peligro la estabilidad de todo el sistema económico”.

De hecho, las bitcoins abren una puerta que nadie sabe hacia donde conduce. En 2009, un ingeniero noruego compró 5.000 monedas por veinticuatro dólares y el pasado mes de abril valían medio millón.