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Israel carga contra el acuerdo entre las principales potencias e Irán sobre el programa nuclear de los ayatolás

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Israel carga contra el acuerdo entre las principales potencias e Irán sobre el programa nuclear de los ayatolás

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El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu ha aprovechado una reunión con miembros del congreso estadounidense de visita en Jerusalén y una reunión bilateral con Jhon Kerry, que viajaba horas después a Ginebra, para calificar el trato de funesto y peligroso. La situación es tan tensa que ni siquiera ha habido foto oficial del encuentro.

Benjamin Netanyahu. Primer ministro israelí:
“Entiendo por qué la delegación iraní anda muy satisfecha por Ginebra, porque lo han logrado todo y no han pagado nada. Es un acuerdo nefasto que Israel rechaza con contundencia.”

Si Netanyahu califica este acuerdo de “timo del siglo” es por la famosa línea roja que asegura, Teherán franqueaó hace mucho.
Ya en 2012, el primer ministro israelí lo denunciaba en la ONU:

Benjamin Netanyahu. Primer ministro israelí:
“Faltan unos pocos meses, posiblemente sean semanas antes de que consigan el suficiente uranio enriquecido para fabricar una bomba atómica.”

Para negociar con Irán, Israel exige la paralización total del enriquecimiento de uranio y la destrucción de todas las reservas que haya en el país, el cierre de la planta de enriquecimiento más importante y el cese de la producción de plutonio.

Aunque ninguna de las condiciones se han cumplido, la llegada al poder de Rohani y los gestos de apertura que se han multiplicado desde la última asamblea de Naciones Unidas han cambiado las cosas.

Israel e Irán no siempre han sido enemigos. En la época de la dinastía Palevi las relaciones bilaterales llegaron a ser cordiales.
Irán fue el segundo país de mayoría musulmana en reconocer el Estado hebreo. Pero la revolución iraní cambió todo. El ayatolá Jomeini, viejo enemigo de Israel, volvió del exilio y desde el poder, rechazó el reconocimeinto de Israel y rompió toda relación oficial con el país.
Siguieron años de odio mútuo…

con un breve paréntesis en 2005 que suscitó la esperanza: durante el funeral de Juan Pablo II, el presidente israelí y el reformista Jatami, a la sazón en el poder, se sentaron juntos y se saludaron con un apretón de manos.

Pero las esperanzas se desmoronaron rápidamente con la llegada al poder de Mahmud Ahmadinejad. Desde su primer año en la presidencia habla de “borrar a Israel del mapa”. Aunque luego achacó la frase a un error de traducción, en otra intervención tachó la Shoa de mito.

Las provocaciones de Ahmadinejad han sido durante mucho tiempo la mejor baza de Netanyahu para denunciar el programa nuclear iraní. Pero ¿qué pasa ahora con este nuevo presidente que felicita el año a los judíos del mundo y denuncia los crímenes nazis? por ahora, la estrategia del primer ministro israelí es desconfiar, en sus propias palabras, “del discurso hipócrita y cínico de un lobo con piel de cordero”.