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UE: La Asociación Oriental en cifras

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UE: La Asociación Oriental en cifras

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En 2009 la UE lanza su programa de Asociación Oriental con seis países del espacio postsoviético. El objetivo de esta ambiciosa iniciativa es hacerlos converger con las leyes y los estándares de la Unión Europea en los ámbitos económico y político.

La Asociación Oriental se dirige a Bielorrusia, Ucrania, Moldavia, Georgia, Armenia y Azerbaiyán. Pero Bielorrusia, que forma parte de la Unión Aduanera, ya no tiene prácticamente relaciones con la UE; Ucrania acaba de suspender su adhesión y Armenia ha renunciado para incorporarse a la Unión Aduanera con Rusia.

Juntos, estos seis países suman 75 millones de habitantes, pero los esfuerzos de la Unión se centran en Ucrania por su población: 46 millones de habitantes, sus recursos y su posición geográfica.

De hecho, las instancias europeas han invertido dos mil millones y medio de euros entre 2010 y 2013 para contribuir a la creación de instituciones democráticas, a la protección del mediaombiente, a la reforma de la industria, a la seguridad energética y a la lucha contra la pobreza.

La UE propone a los seis Estados un acercamiento económico a cambio de que respeten ciertas condiciones, a largo plazo pueden concluir acuerdos comerciales que den a sus empresas acceso al mercado europeo que cuenta con 500 millones de consumidores. A cambio, las empresas de la UE tendrán facilidades de acceso a sus mercados.

En el primer trimestre de 2013, la UE registró un excedente comercial de tres mil trescientos millones de euros con esos seis países.
La mitad de las exportaciones europeas a esos seis países están destinadas a Ucrania, los tres principales exportadores son Alemania, Italia y Polonia.

En el marco de la Asociación Oriental, la UE ofrece también facilitar los desplazamientos de sus ciudadanos en territorio europeo y a largo plazo, la eliminación de los gastos de obtención de visados. Las negociaciones para la liberalización de los visados comenzaron en 2008 con Ucrania, en 2010 con Moldavia y en 2012 con Georgia.

A cambio, los Estados asociados deben poner en marcha planes de lucha contra la corrupción, el crimen organizado y el tráfico de armas, de droga o de seres humanos, lo que reduce el riesgo de contagio en la Europa occidental.
Además, estrechar sus vínculos con la Europa Oriental y con el Cáucaso Sur permite a los 28 mejorar la seguridad de su aprovisionamiento energético.