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Centroáfrica: el largo camino hacia la estabilidad

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Centroáfrica: el largo camino hacia la estabilidad

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El caos reina en la República Centroafricana desde que un golpe de Estado apeó del poder al presidente François Bozizé el pasado 24 de marzo. Un engranaje de violencia intercomunitaria e interreligiosa entre musulmanes y cristianos ha puesto al país al borde de un genocidio como el que vivió Ruanda en 1994.

La excolonia francesa, rica en diamantes, oro y uranio no ha conocido realmente la estabilidad desde su independencia en 1960.

Las milicias Seleka, una coalición heteroclita de mayoría musulmana en la que participan chadianos y sudaneses, llevan el uniforme oficial del Ejército centroafricano, pero ya no obedecen al control de su líder, Michel Djotodia,convertido en presidente interino.

Por su parte, las llamadas milicias anti – machete se han armado para defender los pueblos y los barrios cristianos en una espiral de venganzas interminable.

“Estamos aquí, explica este miembro de las milicias anti machete, para proteger nuestro pueblo. Los de Seleka vienen para vengarse atacando a la población y nosotros solo estamos defendiendo nuestro pueblo”

Ante la gravedad de la situación, el Consejo de Seguridad de la ONU ha autorizado a las tropas francesas y africanas el uso de la fuerza para proteger a los civiles. Además, ha impuesto un embargo de armas y ha pedido a la ONU que prepare una posible misión de mantenimiento de la paz en la República Centroafricana.

Inmediatamente Francia ha desplegado 1600 militares en apoyo a los 2.500 soldados de la MISCA, la Fuerza de la Unión Africana que alcanzará los seis mil efectivos.

La Resolución del Consejo de Seguridad da un mandato de seis meses a las tropas francesas y de la MISCA para restablecer la seguridad en el país.

François Soudan: “Centroáfrica debería quedar bajo tutela de la ONU y de la UA los próximos meses”

Sophie Desjardin. euronews:
Tras la luz verde de Naciones Unidas, Francia ha lanzado su segunda intervención en África este año después de su participación en la operación Serval en Mali en enero. ¿Qué hay detrás de esta intervención en Centroáfrica, cuáles son sus objetivos oficiales u oficiosos? hablamos de ello con François Soudan, redactor jefe del semanario francés Jeune Afrique.

Un inciso para comprender bien el contexto y la situación en el país, en pleno caos desde la caída del presidente Bozizé en marzo, ¿fue entonces cuando comenzó realmente el caos o los problemas databan de antes?

François Soudan:
Mire, el caos o digamos mejor la mala gobernanza se remonta prácticamente a los años 60, cuando el padre fundador de la independencia centroafricana, que se llamaba Barthélémy Boganda murió en un misterioso accidente de avión cuya autoría fue después más o menos atribuida a los servicios secretos franceses. Y es ese mal original, por decirlo así, ha desencadenado todo lo que vino después, es decir, una sucesión de Gobiernos con el denominador común de la mala gobernanza.

De todas formas hay que recordar que Sangaris es la quinta intervención francesa desde la independencia. Cada vez dicen que es determinante y cada vez hay que empezar de nuevo.

euronews:
¿En que se diferencia esta operación de la llevada a cabo en Mali?

François Soudan:
Para empezar es diferente en cuanto a la imagen que proyecta en Francia. Nos han hablado de genocidio, no es exactamente el caso, pero ha habido que emplear una cierta cantidad de palabras relativamente desmesuradas para presentar esta intervención a la opinión pública, esa es la primera diferencia.

La segunda es contra quién tienen que luchar los franceses y a quiénes deben desarmar.
En Mali era relativamente fácil, eran Aqmi y la Mujaho. Aquí es contra Seleka, el movimiento rebelde que tomó el poder el pasado marzo pero también contra los movimientos anti Seleka. Por tanto Francia está obligada a combatir en dos frentes. La tercera diferencia que es extremadamente importante, es qué va a suceder mañana. En Mali era más fácil porque ya había una clase política y se podían organizar elecciones en un plazo relativamente corto, pero en Centroáfrica no hay nada de eso.

euronews:
Francia habla de un presidente que ya no lleva las riendas del país y evoca la necesidad de una transición política. La pregunta es: ¿se va a salvar vidas o a cambiar de presidente? ¿es una misión humanitaria o política?

François Soudan:
Yo diría que las dos cosas. Se necesita una misión humanitaria, pero que va a ser muy difícil y complejo llevar a cabo, pero también tiene que desembocar en elecciones. El problema es que no hay una administración que pueda organizarlas. La ONU y la Unión Africana tendrán que implicarse y que el país quede, digamos las cosas por su nombre, prácticamente bajo tutela de la ONU y de la Unión Africana durante los próximos seis u ocho meses.

euronews:
¿Hasta que punto ha pesado en la decisión de intervenir de Francia la implicación en el terreno de grupos armados procedentes de países vecinos, como el tristemente célebre Ejército de Resistencia del Señor del criminal de guerra ugandés joseph Koni?

François Soudan:
El principal temor de los franceses, y también de los jefes de Estado de Camerún, de la República Democrática del Congo, del Tchad, en definitiva de los países vecinos, es que Centroáfrica se convierta en una especia de zona gris, que grupos yihadistas como Bokoarham acaben llendo a la región. Ese sería el primer punto, y supondría un factor de desestabilización para todos los países de la región.

Además, Francia tienen intereses económicos en Centroáfrica, no hay que olvidar que hay uranio, Areva tiene intereses…el problema es que hay que prepararse para una intervención muy larga y muy costosa.

euronews:
La intervención en Mali en enero y esta segunda operación en menos de un año ha hecho resurgir el fantasma de la “Francáfrica”. ¿Está obligada realmente Francia a hacer de gendarme en sus antiguas colonias?

François Soudan:
Hace bien en decirlo, porque hay un cierto número de elementos con los que Francia debe tener cuidado. Ayer se vió que François Hollande fue a Bangui sin pedir la autorización del Gobierno de transición, cuando normalmente y teóricamente es un país independiente. Vemos que el ejército francés puede verse arrastrado en el terreno a una especie de trampa, porque puede dar la impresión de que defiende solo a una comunidad, es decir, a los centroafricanos de confesión cristiana. Son trampas que Francia debe evitar a toda costa, porque los objetivos de la guerra, de la intervención, podrían difuminarse rápidamente.