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Pescando terremotos

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Pescando terremotos

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Estamos con científicos que se han propuesto pescar los ruidos producidos por terremotos bajo el mar y, para ello, no están usando exactamente redes.

“Esto es un hidrófono, que nos ayuda a oir los terremotos. Puede grabar muchos otros ruidos presentes en las aguas del océano: el viento que causa las olas, los mamíferos acuáticos, el choque de los icebergs… pero nosotros estamos interesados en los sonidos causados por los terremotos”, explica el ingeniero electrónico, Yann Hello.

Antes de introducirlos en el agua, estos sofisticados oídos sismológicos son programados para llegar hasta las corrientes profundas. Los prototipos han sido desarrollados durante un projecto de investigación de la Unión Europea.

“Enviamos diferentes parámetros programados al aparato mediante señales de radio. Gracias a un reloj interno y a un transductor de presión, podemos programarlo para que llegue a una determinada profundidad, podemos controlar la duración de una misión o hasta qué momento queremos que esté registrando datos”, cuenta el científico Romain Verfaillie.

Cada vez que registran el ruido de un terremoto significativo para los investigadores, los hidrófonos, automáticamente, regresan a la superficie y envían los datos vía satélite.

Al final de cada misión, son recuperados y programados con un nuevo objetivo.

Julián López Gómez, Euronews: “Pero, ¿qué hay dentro de este ordenador flotante? Para descubrirlo, tenemos que regresar a tierra”.

Los aparatos son auténticas joyas de la investigación electrónica e hidraúlica. Su principal desafío es identificar los sonidos producidos por los terromotos en un ambiente submarino bastante ruidoso.

“Hay mucho ruido en el océano. Hay barcos, hay compañías petroleras buscando petróleo, hay ballenas entonando sus particulares cánticos… las tormentas también provocan mucho ruido. Así que hay todo tipo de sonidos ahí abajo”, cuenta el tomógrafo sísimico Guust Nolet.

“Entre todo ese ruido buscamos los terremotos. Gran parte de nuestro trabajo ha sido desarrollar la inteligencia, la inteligencia artificial, para lograr que este ordenador sepa diferenciar si el sonido es de un terremoto o es de una ballena, por ejemplo”.

El aparato es multicisciplinar. Podría utilizarse para estudiar a los mamíferos marinos o incluso para localizar cajas negras tras un accidente aéreo en el mar.

Pero antes de que estás ideas se hagan realidad los científicos han puesto ya en marcha algunos proyectos relacionados con su investigación sobre terremotos.

“Con 600 aparatos dispersos por los océanos de todo el mundo en el marco de una cooperación internacional, podría darnos una imagen del interior de la Tierra mucho más precisa de la que tenemos hoy en día. Especialmente en el hemisferio sur, donde hay más océanos y de donde tenemos menos datos”, concluye Yann Hello.

Más información en: geoazur.oca.eu