Última hora

Última hora

Sudán del Sur: la crisis humana olvidada

Leyendo ahora:

Sudán del Sur: la crisis humana olvidada

Tamaño de texto Aa Aa

La de Sudán del Sur es una crisis humana de la que apenas se habla, pero según la ONU, 494.000 personas, como estos niños, han huído de sus hogares. Forman parte de las 17.000 personas hacinadas en este campamento de la misión de la ONU cerca de Juba, la capital.

Aquí, en Tomping, sólo hay tres puntos de agua potable, y hay un tope de dos cubos al día.

Las condiciones de higiene son deplorables. Este es el único arroyo de todo el campamento. Sirve de baños públicos, pero nadie impide que los niños jueguen allí pese a los riesgos.

Para ayudar a los 73.000 desplazados de estos campamentos protegidos por la UNMISS, dos cargos de UNICEF, repletos de medicinas y material sanitario procedente de Copenhague, aterrizaron el martes en Juba

Dermot Carty. Director del programa de urgencia de UNICEF en Ginebra:
“Este suministro es necesario en todas las zonas afectadas. En este momento nuestra principal preocupación es la inseguridad, y debido a esta situación, para nosotros es difícil entrar y salir de los campamentos en las ciudades de Malakal, Bentu, Bor etc.”

Desde el 15 de diciembre, la violencia interétnica ha causado al menos mil muertos en este país, el más joven del mundo.

Cerca de 78.000 sudaneses se han refugiado en los países vecinos, como Uganda. Aquí, en Adjumani, han improvisado un campamento.

James Malwak. Refugiado:
“Están matando a la gente lentamente, sin hacer excepciones con mujeres, ancianos y niños pequeños. Simplemente están matando gente, son crímenes de masas”

En este campamento hay 39.000 refugiados según la Cruz Roja, sobre todo mujeres, niños y ancianos.

Ayen Deng Arwel. Refugiada: “Aquí no hay agua, no hay sitios donde dormir, y algunas personas tienen hambre. Aquí no hay nada. Desde que vinimos no tenemos ropa, no tenemos nada.”

A las masacres y a las amenazas de epidemias que golpean a la población de Sudán del Sur, se suma ahora el riesgo de hambrunas.