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Aeropuertos menos glotones

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Aeropuertos menos glotones

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Denis Loctier, Euronews:
“El transporte aéreo es el modo más seguro de viajar, pero no el más ecológico. Los aviones consumen cantidades ingentes de combustible, pero eso no es todo, cada aeropuerto utiliza tanta energía como una pequeña ciudad. ¿Podemos cambiar esto?

El aeropuerto Leonardo da Vinci de Roma es el más activo de Italia y el sexto de Europa en cuestión de tráfico aéreo. Abrió en 1960 y, cada año, acoge a cerca de 40 millones de pasajeros. Para funcionar necesita tanta energía como una ciudad de 50.000 hogares.

Stefano Donnarumma, director de personal, ADR:
“Si hablamos solo del espacio interior, son más de 300.000 metros cuadrados, en los que hay repartidos cerca de 100.000 aparatos luminosos. Para mantener una temperatura normal se requiere un gran consumo energético, no es fácil calentar o enfriar áreas tan voluminosas.”

Los sistemas de ventilación de este viejo aeropuerto no son muy eficaces, el reto, ahora, es reducir el coste energético sin ocasionar molestias a los usuarios.

Andrea Costa, ingeniero civil, NUI Galway:
“Los sistemas de aire acondicionado representan el 50% de la energía que engulle el aeropuerto, así que, si mejoramos este aspecto, estaremos reduciendo la factura total de manera significativa.”

Denis Loctier, Euronews:
“¿Cómo funciona este sistema de aire acondicionado ? Echémosle un vistazo en la zona de mantenimiento, en las entrañas del aeropuerto.

Un proyecto europeo ha puesto un marcha una tecnología basada en sensores dirigidos por programas informáticos que ayuda a mejorar la eficacia energética del sistema de ventilación

Nicolas Rehault, investigador de HVAC, Fraunhofer Institute for Solar Energy Systems, coordinador del proyecto CASCAD:
“Nos encontramos en la Terminal 1 del aeropuerto de Fiumicino, con kilómetros de conductos por donde pasa el aire que alimenta el sistema de ventilación. Aquí se trata el aire y, esas centrales consumen gran cantidad de energía térmica y eléctrica.”

Los investigadores han instalado a lo largo de esta red de tubos de ventilación, sensores que detectan, de manera automática, los lugares donde se producen fugas de energía, así como todo tipo de disfuncionamientos en el sistema de calentamiento o de refrigeración.

Francesco Cara, director de personal de Sensus M.I. Italia:
“En esta unidad aparecen todos los datos que recogen los sensores y, que luego, son transmitidos a través de estos controladores a la base de datos.”

Un programa informático analiza los datos y, si detecta un problema, informa de inmediato a los equipos de mantenimiento para que lo solventen o arreglen la fuga energética lo antes posible.

Mike Brogan, ingeniero mecánico, fundador y director ejecutivo de Enerit:
“Vemos que hay un error aquí. Nos está diciendo que las temperaturas están fuera de la norma, hay un problema en una unidad de tratamiento del aire, concretamente, en una de las bombas de aire. El sistema ha enviado un mail al director técnico advirtiéndole del problema, así que éste podrá tomar una decisión para corregirlo de manera rápida y eficaz, siguiendo el protocolo, .”

El proyecto europeo Cascade quiere ayudar a los aeropuertos a poner en marcha un plan de ahorro energético basado en este sistema avanzado de detección y diagnóstico de fallos (FDD).

Nicolas Rehault, investigador de HVAC, Fraunhofer Institute for Solar Energy Systems, y coordiandor del proyecto CASCADE:

“Nuestro objetivo es reducir en un 20% el consumo de energía, es un objetivo ambicioso pero sabemos que es posible.”

www.cascade-eu.org