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Arseni Yatseniuk: perfil de un "suicida político"

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Arseni Yatseniuk: perfil de un "suicida político"

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Escarmentados por la agitación política que siguió a la Revolución Naranja hace diez años, y consternados por la muerte de sus compañeros de lucha en Maidán, los ucranianos no quieren que esta vez les roben su revolución. La composición del Gobierno interino se esperaba febrilmente, y el primer ministro en funciones se ha mostrado plenamente consciente de la dificultad de la tarea:

Arseniy Yatseniuk:
“Tenemos que formar un Gobierno responsable y no se trata de personalidades, se trata de responsabilidades. Que sepan que estar en este Gobierno es un suicidio político. Y tenemos que ser muy francos y abiertos: sus miembros son suicidas políticos”.

Arseni Yatseniuk compensa con lucidez la falta de carisma. Sabe que las decisiones que tendrá que tomar en los próximos días y semanas serán impopulares, y que su papel ahora puede comprometer su futuro político.

Pero Arseni Yatseniuk está acostumbrado a la sombra. Al principio de la revolución, emerge entre las nuevas figuras de la oposición casi por defecto, para suplir la ausencia de la líder del partido que dirige: el de Yulia Timoshenko.

El joven tecnócrata prooccidental entra muy pronto en política y no pierde el tren de la Revolución Naranja. En 2005, con solo 31 años, se convierte en ministro de Economía primero, de Exteriores después antes de asumir la presidencia del Parlamento dos años después.

En 2010 se lanza a la carrera por la presidencia, pero fracasa estrepitosamente e integra el partido de Timoshenko en el momento en que es encarcelada.

Un timing que le permite situarse en la vanguardia de la protesta junto al excampeón de boxeo Vitali Klitschko, y el ultranacionalista Oleg Tiagnibok.
Tres personalidades con perfiles completamente diferentes, aunque Yatseniuk era sin duda el preferido del clan occidental, como refleja la conversación a principios de mes entre Victoria Nuland, vicesecretaria de Estado estadounidense y el embajador estadounidense en Ucrania:

Victoria Nuland:
“No veo a Klitchko en el Gobierno. No creo que sea necesario, ni buena idea. Arseni Yatseniuk es el hombre adecuado: tiene experiencia económica y experiencia en el Ejecutivo”.

Sin duda necesitará toda su experiencia para reactivar una economía al borde del precipicio. Un difícil ejercicio de equilibrismo que le espera también en el plano nacional a los mandos de un país profundamente dividido.