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Relaciones UE-Rusia

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Relaciones UE-Rusia

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Los líderes de la Unión Europea se reunirán en Bruselas el jueves para hablar de las sanciones europeas contra Rusia. En este caso Angela Merkel tiene un papel fundamental porque ha hablado con Putin sobre las consecuencias de la anexión de Crimea.

En este caso tanto Berlín como Moscú tienen mucho que perder. El comercio entre los dos países mueve 76 mil millones de euros al año, según la oficina nacional de estadística alemana.

Y en en el conjunto de la Unión Eurpea, los datos de Comisión Europea señalan que el comercio bilateral entre el bloque comunitario y Moscú ascendió a 335 mil millones de euros en 2012.

De hecho, la Unión Europea es el mayor socio comercial de Rusia. Sin embargo la dependencia del gas ruso es muy variada en los 28 Estados miembros. Algunos países europeos como Reino Unido tienen poca exposición al sector del petróleo y del gas, pero otros como Polonia sí dependen mucho.

Por eso esta crisis de Ucrania puede provocar un replanteamiento radical de la política energética en Europa.

Para saber más sobre los pasos que podrán dar los Estados miembros en relación a la situación de Crimea, hemos hablado en nuestros estudios de Bruselas con Judy Dempsey, jefa de redacción del blog Strategic Europe, del centro de estudios Carnegie Europe.

James Franey, euronews:
El jueves comienza la cumbre europea y Angela Merkel ha hablado mucho de sanciones duras contra Rusia. ¿Cree que sus palabras se van a materializar en acciones concretas?

Judy Dempsey, Carnegie Europe:
“Yo creo que eso ya ha sido así en la primera fase de las sanciones. Pero creo que ahora no tiene más remedio que seguir por ese camino y seguir siendo dura con Rusia. Si diera pasos hacia atrás ahora debilitaría el sentido de unidad y de cohesión de la Unión Europea. Y esta vez está buscando una relación con Rusia de una forma muy diferente. Esto es nuevo”.

euronews:
“Lo que está diciendo es que la relación de Alemania y Rusia está cambiando. Porque Alemania siempre ha sido blanda con Rusia, podríamos decir.

Dempsey:
“Desde el punto de vista de la canciller Merkel, ella se ha mostrado inflexible con Rusia cuando llegó al poder en 2005, pero entonces pensaba en otras cosas. Creo que se ha dado cuenta, especialmente en los dos últimos años cuando Putin se convirtió de nuevo en presidente, como la situación de Rusia se ha deteriorado y entonces habló del asunto. Pero creo que con la crisis de Ucrania y la intervención de Rusia en Crimea, en toda esta situación Rusia ha intentado abarcar más de lo que puede. Así que estamos viendo un cambio fundamental en la relación de Alemania con Rusia. De hecho, Putin se arriesga a perder a Alemania como su principal aliado dentro de la Unión Europea”.

euronews:
¿Qué tipo de sanciones podemos esperar?. Ha habido algunas conversaciones sobre la cancelación de los contratos de gas. Esto sería un duro golpe para la economía rusa. ¿Es realista?

Dempsey:
“En primer lugar hay que preguntarse si es legal anular esos contratos de gas, y por otra parte invadir un país no es particularmente legal, tampoco. Si Europa va a seguir por ese camino de cancelar los contratos con Rusia hay que asegurarse de que uno tiene, primero, el suministro diversificado y segundo, las instalaciones de almacenamiento completas. Y después que todo esto no vaya a afectar a los europeos del Este porque son muy dependientes de Rusia. Esta crisis permitirá concienciarse del papel político de la energía. Se volverá a plantear qué tipo de relación energética necesitamos tener con Rusia. Rusia podría salir perdiendo de esta competición energética más que los europeos. Hay poco tiempo, pero es ahora cuando se tiene que empezar a pensar en esto”.

euronews:
Si los contratos de gas se cancelan, el rublo se desplomará. ¿Qué impacto tendrá esto en Putin y en Rusia?

Dempsey:
“El rublo ya se está hundiendo. Gazprom en los últimos días de la primera crisis de Ucrania perdió unos 12 mil millones de euros. Y eso es mucho dinero perdido. La cuestión clave es que tarde o temprano la clase media en Rusia se verá afectada. Durante mucho tiempo el precio del gas ruso, dentro del país, ha estado subvencionado porque Gazprom confiaba en Europa para que comprara gas y así compensar. Así que cualquier reducción en este tipo de ingresos
podría obligar a Putin a reconsiderar su política energética. Y ahí es cuando las cosas se podrían poner muy difíciles para él”.