Última hora

Última hora

España: el escándalo de los bebés robados

Leyendo ahora:

España: el escándalo de los bebés robados

Tamaño de texto Aa Aa

Un asunto sórdido ha unido a estas dos mujeres españolas. Juani y Paloma son víctimas del escándalo de los bebés robados.

Las suyas son historias únicas pero no excepcionales, porque durante décadas se habrían producido miles de falsas adopciones en España, bebés robados a sus madres biológicas para dárselos a otras mujeres.

El hermano pequeño de Juani nació en la madrileña clínica de Santa Cristina en 1963. A su madre le dijeron que el niño había muerto, pero Juani está convencida de que está vivo y que es uno de esos bebés robados.

Para Paloma Pérez Calleja, 57 años, su condición de bebé robado es una realidad confirmada. En 2004, hizo una prueba de ADN con un cepillo de dientes de su madre y el resultado fue, como sospechaba, negativo.

Paloma Pérez Calleja:
“Me enteré que era una niña robada mediante una discusión que hubo en casa. Mi madre me dijo que yo no pertenecía a la familia, que mi familia era mi marido y mis hijas y que su familia era su hermana y sus sobrinas.
A mi madre cuando me entregaron, le dijeron que mi madre biológica no me quería, que mi madre biológica era una prostituta y que no me quería”.

En 2010 llevó su caso ante la justicia con otras víctimas, pero fue archivado. La Audiencia Nacional acaba de reabrirlo al considerar el caso “gravísimo dada la prolongación en el tiempo de la detención ilegal”.

Paloma Pérez Calleja:
“Yo creo que me deben encontrar a mi verdadera familia, puesto que yo salí de aquí con dos horas de vida, ellos tienen la obligación de buscarme a mi madre biológica”.

Juani Fernández busca a su hermano pequeño desde hace tres años. Su madre le habló de un hijo que murió en la clínica Santa Cristina en 1963, un centro conocido por otros casos de bebés robados.

Juani Fernández:
“Cuando empieza a salir todo esto de los niños robados, sale muchísimo por todos los medios de comunicación Santa Cristina, santa Cristina… claro, yo sabía que mi hermano había fallecido, pero yo no sabía si a mi madre se lo habían robado o no, y entonces lo primero que yo hago es buscar un bautizo, y busqué el bautizo y es cuando vi que era falso, que nunca se celebró”.

El análisis de la policía científica confirmó que el certificado de bautismo expedido por el Arzobispado de Madrid era falso.
Otros documentos estaban cuajados de contradicciones sobre la hora y la fecha del nacimiento y de la muerte del bebé.

Juani Fernández:
“La jueza ha estado dos años haciendo la instrucción, ha corroborado que hay delito de detención, que está todo lleno de irregularidades, que está todo falsificado. Lo que yo no entiendo es por qué ha hecho el sobreseimiento provisional. El por qué lo ha archivado, ¿por qué no ha seguido buscando? ¡Eso es lo que yo no entiendo de la justicia en España!”.

Beatriz Beiras. euronews:
Para intentar arrojar algo de luz sobre este escándalo de los bebés robados, conectamos con Madrid, donde está Guillermo Peña. Usted es el abogado y portavoz de la asociación SOS Bebés Robados Madrid.
Lo primero que llama la atención en este asunto es que los casos se prolongan desde los años cincuenta hasta bien entrados los ochenta. ¿Cómo es posible que se sustrajeran y entregaran bebés con tanta ligereza, quiénes lo decidían, y por qué motivo?

Guillermo Peña. Abogado y portavoz de la asociación SOS Bebés Robados Madrid:
Yo creo que es la inercia de un método que ya venía durante varios años consolidándose, y que los responsables son presuntamente los que dan carta de naturaleza a esos bebés: médicos, enfermeras y quizás algunos funcionarios del registro civil. La inercia hizo que sin importar el tipo de etapa política o jurídica que viviera el país, esa mala costumbre, ese afán de lucro perdurara hasta bien entrada la década de los 80.

euronews:
Osea, que ¿el motivo era económico?

Guillermo Peña.
Sin duda. Yo pienso que quizás en un principio, en los tempranos años 40 tuviera una finalidad política, una finalidad incluso de caridad mal entendida, muy mal entendida, pero a medida que avanzaba el Régimen, a medida que había avances de tipo económico, alguién vió una posibilidad de hacer un excelente negocio en este tipo de sustracción de menores principalmente porque se podía hacer sin dejar rastro.

euronews:
¿De qué estamos hablando exactamente: de bebés robados a sus madres o de adopciones irregulares o ilegales, de cesiones, ventas?

Guillermo Peña:
Tenemos en primer lugar las familias que buscan a los niños que presuntamente murieron en los hospitales y de los cuales nunca vieron el cuerpo y al solicitar la documentación en el registro civil observan que, o bien no se ha certificado ninguna muerte o defunción, o bien no hay ningún cuerpo enterrado en el cementerio.

Luego está por otra parte la adopción irregular, donde habiendo una adopción de un niño que es declarado hijo de padres desconocidos al nacer e inscrito como tal, es dado en adopción a otra familia pero por un procedimiento irregular, por cuanto los padres biológicos veraderos nunca dieron el consentimiento para esa adopción.

Y luego estaría una tercera tipología en la que vemos a niños que han sido inscritos como hijos de padres desconocidos y no han sido adoptados por nadie.

euronews:
Los afectados se quejan mucho de la justicia, dicen que no les escucha, que se archivan los casos sin indagar. ¿Por qué es tan complicado que se haga justicia? ¿Hasta dónde pueden llegar los afectados?

Guillermo Peña:
Para saber la verdad sobre lo que ocurrió solamente hay dos caminos: el primero rescatar toda la documentación clínica y de registro civil del hecho cuando ocurrió, y la segunda, el cruce de ADN.

La justicia reclama esos documentos por petición nuestra de los abogados y de las propias víctimas, a los hospitales. Los hospitales repiten una y otra vez que esos archivos, que esos libros de registro, que son los que sirven para rastrear el paradero del niño, no los encuentran. Ese retraso, esa reiteración de peticiones, impide que se puedan tener todos los datos del problema, y sin tener todos los datos del problema no se puede construir un proceso penal.

euronews:
Muchas gracias, Guillermo Peña, por conceder a euronews esta entrevista.