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Hungría: el coste de la vida

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Hungría: el coste de la vida

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Este domingo, Hungría celebra elecciones parlamentarias, unos comicios que se desarrollarán por primera vez en una sola vuelta.

La principal incógnita es si el actual gobierno del primer ministro, el nacionalista conservador, Viktor Orban, mantendrá la mayoría absoluta o si la oposición de izquierdas unida en una plataforma electoral más amplia, conseguirá ganar terreno.

Hasta el día de las elecciones, aquí, en euronews, les ofreceremos una serie de reportajes con los grandes temas de la campaña.

Hace cuatro años después de su aplastante victoria, el conservador Fidesz comenzó a gobernar el país con medidas tachadas por algunos de poco ortodoxas. ¿Cuáles son los resultados de la controvertida política económica del Ejecutivo?, ¿cuál es el impacto de la reforma fiscal y la reforma del estado de bienestar, y quién se ha beneficiado de los recortes de los precios de la electricidad y de las medidas especiales para el pago de préstamos?.

Veamos primero el reportaje de nuestro corresponsal que después, analizaremos con un periodista especializado en economía.

Johanna y Gabor son un matrimonio con dificultades para llegar a final de mes, como tantos otros en Hungría. Para salir de la crisis, el Gobierno húngaro no apostó como tantos otros por la austeridad, por tanto, siguen desgravando por sus hijos y pagan poco por la electricidad, pero aún así, están lejos de tener la vida fácil. En los últimos 4 años sus salarios se han mantenido prácticamente estancados, mientras que el coste de la vida aumenta sin cesar.

Gabor Molnar:
“Tenemos menos dinero porque solo yo trabajo a tiempo completo, y como ahora somos cuatro en la familia, tenemos más gastos y menos ingresos”.

Su principal gasto es pagar la hipoteca a 35 años. Contrajeron el préstamo en francos suizos antes de la crisis, cuando la moneda helvética era débil y pedir dinero, barato. Pero ahora pagan casi el doble y no pueden permitirse el lujo de salir, ni de comprar ropa nueva.

Johanna Racz:
“Los 300 euros que pagamos de hipoteca es lo que podríamos gastar en nosotros mismos. Pero ésto no es malo solo para nosotros, como hay mucha gente en la misma situación, el consumo interno se ha estancado y no impulsa la economía”.

En los últimos cuatro años el número de préstamos en moneda extranjera ha descendido drásticamente.
Durante cierto tiempo, el Gobierno obligó a los bancos a reducir sus tipos de interés para que la gente pudiera pagar la totalidad de su préstamo, pero solo quienes tenían ahorros pudieron acogerse a esa medida.

Andrea Hajagos. euronews:
Según Eurostat, cuatro de las siete regiones de Hungría se encuentran entre las 20 más pobres de Europa. Los problemas son especialmente acuciantes en el norte del país, donde el nivel de vida es más bajo.

Aquí, en Alsógagy, la única perspectiva laboral es la del trabajo en obras públicas, obligatorio después de tres meses de paro para seguir cobrando el subsidio de desempleo. La medida, adoptada en 2011 por el ejecutivo nacionalista de Viktor Orbán, ha sido muy criticada.

Istvan se queja de que su sueldo, el equivalente a 170 euros mensuales, no es suficiente para mantener a su familia.

Istvan Révész:
“Para estar bien necesitaría un sueldo de entre 230 y 260 euros, pero con lo que me pagan ahora, no me llega”.

De los 120 habitantes del pueblo, solo 10 tienen trabajo. Hay además 15 trabajadores en obras públicas. Con esta falta de perspectivas, no es sorprendente que los jóvenes se hayan ido.

László Takács. Alcalde de Alsógagy: “El principal problema es la falta de infraestructuras y de transportes públicos. No hay fábricas y la agricultura está controlada por los peces gordos”.

Pero hay sectores que funcionan, como la industria de la automoción, una de las más importantes en términos de creación de empleo y de contribución al PIB húngaro.

Excepto en 2012, la economía húngara ha conseguido crecer en los últimos cuatro años, y el déficit presupuestario se ha mantenido por debajo del 3 por ciento, pero la deuda pública sigue siendo una asignatura pendiente.

Hace cuatro años representaba el 80% del PIB. Para reducirla, el Gobierno puso bajo control estatal fondos de pensiones privados por un valor total de 10.000 millones de euros, pero todavía está en el 78 por ciento del PIB.

euronews:
Tenemos con nosotros desde Budapest a Andras Mihalovits. ¿Nos puede resumir brevemente cuáles eran los principales objetivos de este Gobierno cuando llegó al poder hace 4 años?

Andras Mihalovits:
Su principal objetivo era reducir la deuda pública. El segundo reto era el crecimiento económico y el tercero, el descenso del paro, que también es alto en Hungría.

euronews:
Cuando el Gobierno asumió el poder se comprometió a crear un millón de empleos en diez años. Han pasado cuatro, ¿cuáles son los resultados de esa promesa hasta ahora?

Andras Mihalovits:
Desafortunadamente muy pocos y los húngaros están muy descontentos por ello. Muchos jóvenes, concretamente más de 300.000, se han ido al extranjero a buscar trabajo y muchos desemplados pasan a formar parte de las listas de “trabajadores comunales”, con lo que hacen obras públicas para los municipios por un salario mínimo. Las estadísticas son buenas debido a esos dos factores, pero están lejos de haber cumplido la promesa de crear un millón de puestos de trabajo.

euronews:
Las inversiones son importantísimas para la economía húngara y para crear nuevos empleos. ¿Ha conseguido el Gobierno atraer inversores extranjeros?

Andras Mihalovits:
El porcentaje de inversiones en Hungría es muy bajo. Las pequeñas empresas no están invirtiendo, porque están sujetas a impuestos y préstamos. Las grandes multinacionales tampoco lo hacen, se quejan de la Incertidumbre jurídica, sobre todo debido a que en los últimos cuatro años, de un día para otro, el Gobierno gravó con impuestos adicionales a sectores enteros. En parte por eso, en los dos últimos años, no ha habido prácticamente inversiones.

euronews:
En estos momentos, ¿dónde se sitúa Hungría si lo comparamos con otros países de la región como la República Checa, Polonia o Eslovaquia?

Andras Mihalovits:
Bueno, hace un par de años, los húngaros estaban muy orgullosos de ser los líderes regionales a la hora de atraer capital extranjero, de su bajo desempleo y del crecimiento económico del país. Pero lamentablemente, eso forma ya parte del pasado y Hungría se está quedando cada vez más relegada.
Si examinamos la cifra de inversiones, la mala posición del país puede ser incluso crónica.

euronews:
András Mihálovits, muchas gracias.