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70 aniversario: lo que nunca supo sobre el Día D

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70 aniversario: lo que nunca supo sobre el Día D

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Hace 70 años, el 6 de junio de 1944, miles de hombres y mujeres se disponían a participar en una operación que marcó el principio del fin de la II Guerra Mundial.

Los desembarcos del Día D se habían planeado desde hacía más de un año. En ellos participaron unos 130.000 soldados aliados. Más de 10.000 de ellos habían muerto, resultado gravemente heridos o habían sido hechos prisioneros al final del día. Hoy por hoy sigue siendo la mayor operación militar por vía marítima jamás llevada a cabo.

Como parte de nuestra cobertura del 70 aniversario del Día D hemos elaborado una lista de algunos de los hechos y las fotos más increíbles y sorprendentes.

El mortífero ensayo del Día D





El 28 de abril de 1944, ocho barcos llenos de soldados y equipos procedentes de Estados Unidos se dirigían a la costa de Devon, en el Reino Unido, para participar en un ensayo para los desembarcos del Día D. Por desgracia, un error en el papeleo hizo que los buques utilizaran diferentes frecuencias de radio, por lo que se convirtieron en un blanco fácil para el torpedos alemanes. Unas 800 personas murieron en esta fallida operación. Una pérdida mucho mayor que la registrada en algunas de las playas del Día D.

La preocupación por las filtraciones en la inteligencia, unida a la caída de la moral, hizo que los comandantes aliados ordenaran un bloqueo total respecto a toda información sobre el ataque. Algunas familias nunca supieron cómo habían muerto sus seres queridos.

¿El encanto de una mujer?

En el libro ‘D-Day’, Jonathan Mayo cuenta la historia de Terence Otway, cuya unidad se encargó de atacar a la batería de Merville en el Día D. Otway quería estar seguro de que sus hombres no filtrarían esta información altamente sensible de antemano. Para poner a prueba la seguridad envió a las treinta mujeres más guapas que trabajaban como auxiliares en la Fuerza Aérea,, vestidas de civil, a los pubs locales. Las órdenes eran que trataran de hacer todo lo posible para obtener la información. Ninguno de los hombres cayó en la trampa.

Temores de Churchill




A pesar de su conocida capacidad para protagonizar los discursos más inspirados, la noche previa al Día D Winston Churchill se sentía menos seguro. Al parecer, confió sus temores a su esposa diciéndole:

“¿Te das cuenta de que cuando te despiertes, 20.000 hombres podrían haber muerto?”.

Nombres codificados en un crucigrama

Durante los preparativos del Día D se utilizaron nombres en clave ‘top secret’ para ocultar los planes de los aliados al enemigo. “Utah”, “Omaha”, “Oro” y “Espada” eran playas de la costa de Normandía. “Neptuno” fue el nombre en clave para el desembarco. “Overlord” fue la batalla de Normandía y un “Bigot” fue el nombre en clave dado a alguien que tenía autorización de seguridad de alto nivel.

El acceso a esta información de alto nivel se mantuvo en total secreto. Sin embargo, en 1944 las autoridades comenzaron a preocuparse cuando varios de estos nombres en clave, aparentemente secretos, aparecieron como respuestas en crucigramas del Daily Telegraph. El mes previo al Día D, al menos cinco nombres en clave, entre ellos “Utah”, “Omaha” y “Neptuno” estuvieron en las respuestas de los crucigramas. Todas las alarmas sonaron en el MI5, que sospechaba que alguien estaba tratando de pasar información al enemigo, a pesar de que en los registros de la casa y la oficina del escritor no se encontró nada.

Operaciones engañosas





Los nombres en clave y los apagones de información eran sólo la punta del iceberg del secreto que envolvía la operación del Día D. Las fuerzas aliadas pusieron en marcha la “Operación Fortaleza”, una estrategia de engaño empleada para tratar de confundir a las tropas alemanas sobre dónde y cuándo iban a atacar. Como parte del ardid los aliados filtraron planes falsificados, enviaron mensajes falsos codificados a través de la radio y establecieron campamentos de distracción.

En las primeras horas de la mañana del Día D, maniquíes vestidos con uniformes completos, botas y cascos de paracaidistas, bajaron del cielo en Normandía y el Paso de Calais. Los maniquíes llevaban consigo grabaciones de disparos, que daban realismo a la escena. Mientras, las tropas reales suministraban efectos de sonido adicionales para simular un ataque aéreo a gran escala. Esta operación, cuyo nombre en clave fue “Titanic”, había sido diseñada para distraer a los soldados alemanes, mientras la mayor parte de las fuerzas aliadas desembarcaban más al oeste.

La D en el Día D

A lo largo de estos 70 años mucha gente se ha preguntado qué significa la D en el Día D (D-Day, en inglés). Las teorías son muchas. Algunos han sugerido Disembarkation-Day (Día del Desembarco), o incluso Death-Day Día de la Muerte). En realidad, la D sólo es sinónimo de Day (Día).

El Día D y la Hora H representan el día secreto y la hora secreta de una operación lista para empezar. Así que antes y después de la II Guerra Mundial muchas otras operaciones tuvieron un Día D. El día antes del Día D se conoce como D-1 y el día siguiente como D+1.

Carta de Eisenhower “en caso de que los nazis ganen”





El general estadounidense Dwight D. Eisenhower escribió una carta que debía ser abierta “en caso de fracaso”. En ella escribió: “Nuestros desembarcos en la zona Cherburgo-Le Havre no han logrado tomar posiciones y he retirado las tropas. Mi decisión de atacar en este momento y lugar se basó en la mejor información disponible. Las tropas aéreas y la Armada hicieron todo lo que su valentía y devoción al deber les permitieron. Si debemos atribuir alguna culpa me corresponde a mí y sólo a mí”.

La carta está firmada por error el 5 de julio en lugar del 5 de junio; presumiblemente por sus preocupaciones en ese momento.

Llueva o truene



La fecha original para el desembarco de Normandía fue en realidad el 5 de junio, pero el mal tiempo forzó al general Eisenhower a postergarlo 24 horas. Según la Biblioteca del Departamento de la Marina estadounidense, los líderes militares alemanes esperaban una invasión aliada a finales de mayo, cuando había luna llena, marea alta y poco viento. Cuando el clima empeoró, a principios de junio, los alemanes comenzaron a relajarse un poco, pero los meteorólogos aliados habían predicho una mejora y se puso en marcha la operación.

Los meteorólogos aliados fueron aclamados por su decisión sobre la base de este mapa del tiempo.

Descifrando el ENIGMA




La máquina Enigma era un dispositivo de codificación que los alemanes habían utilizado desde la década de 1920. La ingeniosa máquina tenía más de 200 billones de posibles combinaciones de letras y se pensaba que era infalible. Sin embargo, en el período previo al Día D, sin el conocimiento de la Wehrmacht alemana, los aliados habían descifrado el código con la ayuda de los criptógrafos polacos. El avance resultó muy valioso para los planes del Día D, porque los aliados fueron capaces de reunir información significativa a partir de los mensajes descifrados. También les permitió ver si los alemanes se estaban tragando las operaciones de engaño.

El “hombre que ganó la guerra”




El general Dwight Eisenhower dijo una vez: “Andrew Higgins… es el hombre que ganó la guerra para nosotros”. Pero, ¿quién es Andrew Higgins?

Higgins fue el hombre que diseñó y construyó las lanchas LCVP, los vehículos anfibios que permitieron a las fuerzas aliadas cruzar el Canal de la Mancha. Se dice que Eisenhower dijo: “Si Higgins no hubiera diseñado y construido esas LCVP, nunca podríamos haber llegado sobre una playa abierta. Toda la estrategia de la guerra habría sido diferente”.