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Bélgica concede asilo a un guineano tras sufrir ataques en Grecia

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Bélgica concede asilo a un guineano tras sufrir ataques en Grecia

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“Cuando me di cuenta deque las motos se acercaban, me dije ‘Mamadou estás perdido’. Cuando estaban a 200 metros ya sabía que eran ellos. El de la segunda moto se percató de que yo era africano y directamente silbó. Las otras motos se acercaron. ‘¿Qué haces todavía en Grecia?’, me preguntaron. ‘¿Yo?’, respondí. ‘¿Cómo te atreves a respondernos?’, gritaron. Vinieron y empecé a correr. Había otra moto un poco más abajo y casi si darme cuenta me choqué con ella. Y entonces el motorista sacó un palo de hierro y me pegó en la cabeza. ¡Mamá!, gritaba. Era la única cosa que podía decir, me acuerdo perfectamente. La gente pasaba por allí y nadie me ayudó. Cuando recuperé el conocimiento, unos cuarenta minutos más tarde, cogí un taxi. La primera pregunta que me hizo el conductor, a pesar de que yo estaba cubierto de sangre, era si tenía dinero. Y yo respondí que sí”, cuenta Mamadou Ba, refugiado de 40 años que pidió asilo en Grecia en 2006, donde llegó procedente de Guinea.

En la capital griega sufrió ataques por parte del partido griego neonazi Amanecer Dorado y decidió denunciarlo públicamente.

“Desconozco como consiguieron mi dirección. Pero vinieron a mi casa y me dejaron un aviso firmado por Amanecer Dorado que decía: ‘Mamadou, vendremos otro día. Hoy te has escapado, pero volveremos otro día’. El aviso tenía el símbolo de Amancer Dorado. Me di cuenta de que esto era muy peligroso así que me cambié de casa”.

Sin embargo no acudió a la Policía porque no se sentía seguro. Ya había tenido malas experiencias con los agentes y se lo había contado a los medios de comunicación. Una vez estuvo detenido sin ninguna razón.

“En un control rutinario, cuando revisaron mi pasaporte, los agentes me reconocieron y me pusieron las esposas. Estuve detenido cuatro horas. Me desnudaron, me hicieron fotos, vídeos y todo eso. Y después me preguntaron si iba a seguir hablando con los medios de comunicación”.

Después de que un grupo vinculado con Amanecer Dorado asesinara al joven músico Pavlos Fyssas, a Mamadou le dijeron que podía ser el siguiente en morir y que se tenía que ir. Consiguió llegar a Bélgica en 2013 donde pidió asilo político. Pero su abogado lamenta que las autoridades belgas no hagan mención a las razones por las que pidió asilo, no solamente por su situación en Guinea sino también por las amenzas que ha recibido en Grecia: “Lo que la decisión belga no dice es si Grecia es incapaz de proteger a Mamadou del partido Amanecer Dorado o si también las autoridades griegas deben considerarse como cómplices de esta formación política”.

Este partido de extrema derecha cuenta con bastante apoyo popular, está presente en el Parlamento griego desde 2012 y ha obtenido buenos resultados en las elecciones europeas.