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Poroshenko ante los desafíos presidenciales

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Poroshenko ante los desafíos presidenciales

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Era la noche electoral, el pasado 25 de mayo.
Petró Poroshenko celebra la victoria, pero sabe que lo peor está por llegar. Se ha convertido en el jefe de Estado de un país al borde de la implosión, casi en bancarrota. Inmediatamente, el empresario de 48 años establece sus prioridades:

“Ucrania está en estado de guerra y es objeto de agresión. Los soldados ucranianos cada día arriesgan sus vidas para restaurar la ley, el orden y la paz en el este de Ucrania. Y yo, no sólo como Presidente, sino también como futuro Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, trataré de hacer lo mejor posible para defender al pueblo ucraniano, y volver a traer la seguridad y la paz “.

Petró Poroshenko empezó su carrera política en 1998 como diputado.
Se dio a conocer en 2004, durante la Revolución Naranja. Fue entonces uno de los principales apoyos de Víktor Yushenko, nombrado presidente.

A pesar de la confianza entre ambos aparecen tensiones dentro de la coalición gobernante. Las guerras de influencia, especialmente con la primera ministra Yulia Timoshenko, conducen al divorcio político.

En 2010, Viktor Yushenko venció en las elecciones presidenciales.
Pero esto no impide que Poroshenko permanecer en los círculos de poder, incluso ocuparse brevemente del cargo de ministro de Economía.

A principios de este año, y convencido de que Ucrania debe mirar a Europa, se involucró en el movimiento del Maidán, la protesta contra el gobierno, que derrocó al presidente prorruso, Víktor Yanukóvich.

Esta vez, Poroshenko aspira a que Ucrania haya aprendido de sus errores y evite las sucias artimañas políticas. Entre sus prioridades, asegura que está acabar con la corrupción.

Poroshenko tiene activos en el mundo de la pastelería, la automoción y los medios, estimados en 1.000 millones de euros. Ha prometido renunciar a beneficiarse de su influencia política en sus negocios. Sin embargo, se ha negado a renunciar a la propiedad de su canal de televisión Canal 5, una decisión que le ha valido fuertes críticas por parte de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.

El nuevo presidente se enfrenta a serios desafíos, sobre todo para formar un equipo estable de gobierno, calmar la situación política y estabilizar la volátil economía del país.