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El tiburón, un animal más frágil que violento

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El tiburón, un animal más frágil que violento

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La piscina “Caricia” se ha convertido en la principal atracción del Museo Oceanográfico de Mónaco. El objetivo de su creación es mostrar al público que existen muchas especies de tiburones, no solo una.

Algunos son grandes, otros pequeños, algunos puede que más agresivos pero la mayoría no son peligrosos para el hombre, más bien todo lo contrario.

“Los tiburones son frágiles porque son los mayores predadores pero no tienen la naturaleza de un predador, explica Robert Calcagno, director del museo. Llevan organizándose 450 millones de años para ser extremadamente eficaces en la caza pero no en la defensa. Casi todos los animales son capaces de reproducirse rápidamente pero no los tiburones. Solo alcanzan la madurez sexual a los diez, o quince años en algunos casos. Así que por todo esto el tiburón no es un animal adaptado a ser cazado”.

Entre las 500 especies conocidas, una cuarte parte se encuentra en peligro de extinción.

“En todo el mundo, en un año, menos de diez personas mueren como consecuencia de un ataque de tiburón mientras que los cocodrilos matan a más de dos mil personas y los mosquitos a 800,000. Al mismo tiempo, la humanidad acaba con la vida de 100 millones de tiburones cada año”, asegura Calcagno.

Para combatir la imagen negativa del tiburón, el Museo Oceanográfico de Mónaco apuesta por la colaboración entre la ciencia y el arte.

La exposición “Tiburones y humanidad” reúne las obras de diez artistas chinos.

De los 100 millones de tiburones capturados cada año, 60 millones son destinados al mercado asiático para realizar la famosa sopa de aleta de tiburón.

“Nosotros no queremos que prohíban la captura del tiburón, nosotros damos la señal de alerta, explica Zou Liang, artista. No queremos que prohíban la sopa de aleta, solo decimos que deberían establecerse unos límites. No podemos romper la cadena alimentaria. Cada día quedan menos tiburones. Yo, personalmente, no seguiría comiendo sopa de aleta de tiburón”

Varias ONG trabajan para reducir el consumo de la sopa de aleta de tiburón en China. Mientras, el comportamiento alimentario de estos predadores es razonable además de esencial para los océanos, aseguran los expertos.

“Los tiburones se encuentran en la cima de la pirámide alimentaria de las redes tróficas de los océanos y en esa posición controlan, equilibran y regulan. Comen animales enfermos, por ejemplo. Se alimentan de manera que los diferentes estratos de las redes tróficas estén equilibrados. Si los tiburones desapareciesen, nuestros océanos estarían desequilibrados y progresivamente se llenarían de algas y de medusas”, asegura Calcagno.

Un escenario que al artista Weng Feng le gustaría evitar. Una de sus últimas obras también forma parte de esta exposición que viajará a China
en 2016.