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Ucrania, Georgia y Moldavia fortalecen lazos con la UE

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Ucrania, Georgia y Moldavia fortalecen lazos con la UE

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El actual conflicto armado en Ucrania se desencadenó por la cancelación de la firma del acuerdo de asociación con la Unión Europea en Vilna, el pasado mes de noviembre. Con un nuevo presidente al frente del país, el acuerdo se ha firmado finalmente en Bruselas este viernes durante la cumbre de la Unión Europea. Otros acuerdos similares se han firmado también con otros dos países de la Asociación Oriental: Georgia y Moldavia.

Estos acuerdos contemplan la creación de una amplia zona de libre comercio. Con Ucrania la Unión ha firmado los capítulos económicos, ya que en marzo se firmaron los capítulos políticos del acuerdo.

“En Kiev y en otras partes, hay gente que ha dado su vida para que haya una relación más estrecha con la UE”, ha dicho Herman van Rompuy, presidente del Consejo Europeo.

Los líderes de estos tres países han destacado los beneficios que conllevan estos acuerdos como las ventajas comerciales. Esperan también que sea un paso más para que en un futuro se puedan adherir a la Unión Europea.

“En los últimos meses Ucrania ha pagado el precio más alto que podía pagar para que sus sueños europeos se convirtiera en realidad. Y eso tiene que valer la pena. La Unión Europea podría comprometerse y decir que cuando Ucrania esté lista, formará parte del bloque. Esto es muy sencillo para la Unión Europea y para nosotros significaría mucho”, ha explicado Petró Poroshenko, presidente de Ucrania.

Rusia dice que estos acuerdos perjudican su economía, al romper los lazos de cooperación y disminuir los vínculos comerciales con sus países vecinos. Fuentes rusas aseguran que esto acarreará graves consecuencias.

La firma de los acuerdos se ha considerado como un momento histórico para la Unión Europea, a pesar de haber originado el enfriamiento de las relaciones con Rusia. Para analizar con más profundidad este asunto, nuestros corresponsales en Bruselas han entrevistado en este estudio a los primeros ministros de Moldavia y Georgia, así como al embajador de Rusia ante la Unión Europea.

El primer ministro moldavo, Iurie Leanca, tiene claro que el camino que tiene que seguir su país es el de la Unión Europea. Tras la firma del acuerdo de asociación, se ha mostrado dispuesto a seguir con las reformas democráticas y económicas que ha pedido Europa: “Una vez que se ha elegido un camino, que se han fijado los objetivos, no se pueden tener dudas ni signos de debilidad. Hay que demostrar solamente determinación y entonces obtendremos los resultados que esperamos. Por eso la lección que hemos aprendido de Ucrania es que tenemos que ser más decididos en cuanto a seguir con las reformas, demostrar a nuestros ciudadanos los resultados de estas reformas y explicar que la integración europea es la única alternativa si lo que queremos es un estado moderno, sostenible y que funcione bien”.

El primer ministro de Georgia, Irakli Garibashvili, cree que este acuerdo incentivará a los ciudadanos de las regiones separatistas georgianas para vuelvan a formar parte del país. Moscú sí reconoce la independencia de Abjasia y Osetia del Sur: “Cuando nuestros hermanos de Abjasia y Osetia vean los grandes cambios que se van a producir en nuestro país, en Georgia, cuando vean el desarollo de las infraestructuras, la agricultura, la educación, los servicios sanitarios y sociales sociales, van a querer unirse a nosotros y reconciliarse”.

Y embajador de Rusia ante la Unión Europea, Vladímir Chizhov, defiende que la mediación diplomática es la mejor solución en caso de conficto entre Rusia y Occidente, ambas partes con muchos intereses en común: “Cuando se habla ahora de una nueva Guerra Fría, yo creo que no tiene sentido. La Guerra Fría, como fenómeno fue principalmente un enfrentamiento ideológico de dos ideologías completamente diferentes que influyeron en las políticas tanto a nivel diplomático como a nivel militar. Pero el origen, era que había esta incompatibilidad de dos ideologías y eso ya no existe. Yo no veo que haya ningún problema entre Rusia y occidente que no pueda ser resuelto por la vía diplomática, es decir, negociando”.