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La división sobre la austeridad, causa del cambio de gobierno en Francia

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La división sobre la austeridad, causa del cambio de gobierno en Francia

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La discordia sobre la austeridad en Francia ha llegado a un nuevo punto de inflexión con la disolución del gobierno y la salida de dos ministros del ala izquierda: Benoit Hamon, titular de educación, y Arnaud Montebourg, de Economía, quien critica precisamente la orientación económica del país. Algo nunca visto. Pero Montebourg tiene su propia visión: “Las políticas de austeridad, de alza de los impuestos o de reducción excesiva del gasto público decididas por el gobierno son hoy en día la causa de la prolongación y de la agravación inútil de la crisis económica. Son absurdas financieramente porque al lastrar el crecimiento, están impidiendo, mediante el descenso de la actividad, que logran sus objetivos”.

Se ha eliminado así este sector más a la izquierda, que critica no solo al gobierno, sino también a su aliado alemán. Queda pro saber si la crisis se detendrá aquí, porque en el fondo, las ideas de Montebourg no son tan lejanas de las que cierto candidato presidencial defendía hace dos años.

“Nuestra Europa puede ser la llave y la solución, excepto si se condena a la austeridad, que es la opción que el candidato saliente, ha elegido como orientación junto con la canciller alemana Angela Merkel”, decía entonces Fraçois Hollande, refiriéndose a Nicolas Sarkozy.

Sin embargo, Alemania no ha cambiado su rumbo y Francia, a pesar de su compromiso, no reducirá su déficit anual al 3% de aquí a 2015. De ahí el plan de ahorro de 50.000 millones de euros presentado en abril por el primer ministro, destinado a reducir el déficit estructural.

Austeridad sin decir la palabra, Manuel Valls insiste en que no es un plan de austeridad y François Hollande sigue buscando una vía alternativa con los pocos aliados que le quedan en Europa, como Mateo Renzi, primer ministro italiano.

Una cacofonía que podría resultar peligrosa para Europa, como asegura Jan Techau, director de Carnegie Europe: “La estabilidad en Europa depende de dos países. Uno es Alemania y el otro es Francia. Alemania siempre es el centro de atención, pero Francia es igualmente importante, porque es este dúo, y la estabilidad y fuerza de ambos, la base sobre la que descansa el Euro. Si Francia flaquea o se desmorona y se convierte en un lugar menos estable económicamente, eso será la antesala, tal vez, de algo catastrófico, quizá incluso la caída de Europa”.

Sin querer comentar la disolución del gobierno francés y los ataques de Montebourg, Angela Merkel y el presidente español Mariano Rajoy, reunidos en España, han tratado de lanzar un mensaje unificado para proseguir con sus políticas de austeridad y han declarado estar seguros de que Manuel Valls cumplirá con sus compromisos europeos.