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Podemos: De las calles de Madrid a los pasillos de Bruselas en cuestión de meses

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Podemos: De las calles de Madrid a los pasillos de Bruselas en cuestión de meses

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El partido Podemos demostró ser toda una historia de éxito en las elecciones europeas en España el pasado mayo. Creado en enero de 2014, apenas unos meses antes de los comicios comunitarios, sorprendió a todo el país logrando casi el 8% de los votos y con ello cinco escaños en la Eurocámara.

El rostro de Podemos es Pablo Iglesias, de 35 años, quien lideró la campaña. De izquierdas, poco convencional, parece muy diferente de los políticos tradicionales que se mueven por los pasillos del Parlamento europeo.

“Para nuestro grupo fue fundamental negociar que alguien de Syriza estuviera en una de las vicepresidencias del Parlamento para demostrar que hay algo que está cambiando en Europa, y que más temprano que tarde los europeos del sur vamos a demostrar que se pueden hacer las cosas de otra forma, que no queremos ser colonias, los europeos del sur no queremos ser colonias de Alemania, no queremos ser colonias de la troika europea, no queremos que poderes financieros que no ha votado nadie decidan la suerte de nuestros ciudadanos”, explica Iglesias.

Podemos surgió del movimiento de protesta de los Indignados en 2011, cuando miles de españoles ocuparon las calles manifestándose contra la austeridad y pidiendo un auténtico cambio político.

Pablo y sus compañeros, profesores de ciencias políticas en la Universidad Complutense de Madrid, querían transformar esa indignación en un cambio político radical.

Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos, explica algunas de las alternativas que proponen: “Hemos aprendido que es un error pretender estatalizar la economía. Ahora bien, sí que existen los bienes comunes. Y los bienes comunes deberían estar suministrados de manera publica, que no es igual de manera estatal. El agua, la energía, las finanzas, son elementos que tienen que tener un control. Los bancos tienen que estar controlados, el agua no es una mercancía, la energía no puede estar sometida a oligopolios. Hay una seria de elementos que tenemos que dotarlos de esa condición de bien común.

El gobernante Partido Popular y el Partido Socialista, mayor fuerza de la oposición, lograron sus peores resultados desde las primeras elecciones celebradas en Españas tras la muerte de Franco. Entre ambos no llegaron al 50% de las papeletas, comparado con el 80% de 2009. Ambos coinciden en criticar a Podemos con fuerza,

José Ignacio Torreblanca, responsable en Madrid del Consejo Europeo para Relaciones Exteriores, explica por qué les considera un partido populista euroscéptico: “Ideológicamente son de izquierdas de forma muy radical y tienen mucha influencia de movimientos latinoamericanos, desde Venezuela a Perú. De ahí su especie de retórica anti-norte, antiélite, anticapitalismo y por supuesto, Europa. Pero al mismo tiempo, para ampliar su base, han hecho lo mismo que otros partidos, tratar de ser una especie de “partido de todos”. Públicamente aseguran que quieren representar a toda la gente, no a la izquierda ni a la derecha. Se trata de la gente contra la casta, contra la élite. Y de esta forma amoldan su ideología, convirtiéndose así, en mi opinión, en un partido populista”.

Las críticas no terminan aquí. Pablo Iglesias ha sido descrito como extremista. Los enemigos políticos le han acusado de justificar el terrorismo de ETA o recibir dinero del gobierno de Venezuela, ya que tanto él como algunos compañeros tuvieron lazos con el ejecutivo de Hugo Chávez.

“A nosotros se nos ha acusado de cometer delitos, porque financiarse ilegalmente, recibir dinero de un país extranjero para financiar un partido, es ilegal. Apoyar a terroristas es ilegal. Y algunos han dicho que nosotros hacíamos eso. No, eso es un delito y si usted dice que hemos cometido un delito, vaya usted a un tribunal, vaya usted a la policía y diga:”están cometiendo delitos”, pero nadie lo ha hecho. Lo han utilizado como una manera de generar una enorme alarma social, que se ha vuelto en su contra”, se defiende Pablo Iglesias.

En el barrio obrero de San Blas, en Madrid, Podemos logró el 14% de los votos. La gente se reúne cada semana en un círculo, se presenta y debate propuestas para el partido, ya que Podemos no tiene estructura formal, ni oficinas, ni líderes oficiales. Estas reuniones locales dan forma a la estructura del partido.

“Espero un cambio de la gente. Necesito que Podemos sea como la clase o el aula donde la gente se informe, se eduque y transforme sabiendo exigir a los que nos gobiernan”, explica una de las residentes, mientras otro dice: “La organización es totalmente horizontal y abierta a todas las personas que participan, porque estamos empezando, Podemos organizarnos como organización política y esto quiere decir que hay mucho debate político y mucho debate organizativo”.

En un país con una tasa de paro rondando el 25%, en el que más de 150.000 familias han sido desahuciadas en los últimos cinco años y se multiplican los escándalos de corrupción política, ¿esta la gente convencida para buscar una nueva alternativa?

Hemos preguntado a varias personas. Estas fueron sus respuestas:

“Me parece que es un partido alternativo, pero no se si también se está aprovechando un poco del tema del populismo ¿no?”

“Un poco radicales, yo es que mas que los políticos, yo creo que la gente tendría que echarse más a la calle pero de verdad. ¿Protestar? Sí, está bien. ¿Poner fuerza? También está bien”.

“Votaríamos a Podemos porque es posible un cambio”.

“Si. Creo que necesitamos un cambio”.

Podemos cosechó unos resultados magníficos en Madrid, donde fue la tercera fuerza política superando el 10% de los votos.

Su siguiente desafío serán las elecciones municipales de mayo de 2015. Antes de la cita, deben decidir cómo se presentarán. Para ello celebrarán su primera asamblea el próximo mes.

Lo que sí esta ya claro, es qué linea seguirán en Bruselas en los próximos años.

“Lo que sobra en Europa es Casta, casta política que se han puesto de rodillas ante los poderes financieros y ante poderes exteriores como EEUU. Nosotros no queremos que haya presencia militar de EEUU en Europa. ¿Por que? ¿Por qué los europeos necesitamos estar controlados militarmente por otros? Queremos una Europa de la libertad. Queremos una Europa de la justicia social, una Europa de la solidaridad y eso implica enfrentarse tanto al nuevo fascismo, se disfrace como se disfrace, como al autoritarismo de los defensores de la troika, del Banco Central Europeo y del FMI”, concluye Pablo Iglesias al respecto.