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Grecia propone destinar ayudas de Bruselas a las personas con problema de morosidad

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Grecia propone destinar ayudas de Bruselas a las personas con problema de morosidad

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Una espada de Damocles cuelga sobre las cabezas de la población griega: a partir del próximo uno de enero pueden ser desahuciados de sus casas si no pagan los créditos. Hasta este momento, están protegidos por una ley que impide los desahucios cuando se trata de su primera hipoteca. Una de las posibles víctimas es la ex comerciante Eleni Likoudi, que ha ido a pedir información a la Unión de Consumidores y Protección de Deudores.

“Tengo miedo de perder mi casa. No sé más qué hacer. Necesito abogados, tribunales… No tengo ninguna esperanza. Creo que acabaré encontrándome en la calle… nada más que eso… me gustaría que alguien me ayudara”.

El caso de Eleni no es único porque el país arrastra seis años seguidos de recesión y el paro se acerca al treinta por ciento.

“En los últimos dos años, la sociedad griega se ha transformado de una sociedad de deudores a una sociedad de morosos”, explica la periodista de economía en la delegación de Euronews en Atenas, Symela Touchtidou. “De acuerdo con las últimas cifras de impago de préstamos, esta morosidad alcanza los 77.000 millones de euros. Y los conocedores del tema saben que todavía puede crecer más”.

El caso griego tampoco es aislado. El resto de países del sur de Europa se encuentran en una situación igual de dramática. En cabeza España, con una morosidad privada que se elevaba en julio a 184.000 millones, un trece por ciento del total. Aunque ha bajado ligeramente en los últimos meses, se mantiene en récords históricos. En Italia, esta morosidad desciende a 172.000 millones. En Portugal, la hipotecaria se sitúa en el 4 por ciento y, en España, en el 6.

“La morosidad, detalla la asesora sindical Eleni Charalabidou, golpea a todos los miembros de la clase media, sean de la parte alta o la baja. E incluye gente que ha perdido su trabajo, empleados que ven disminuir su salario por debajo de sus obligaciones crediticias. Y, ahora, vemos a empresarios. En una marea contra toda esta clase media”.

Ante esta situación, el Gobierno espera convencer a sus socios europeos para que las ayudas que reciben los países más pobres puedan destinarse a prolongar la protección a los hipotecados.

“Proponemos usar los fondos estructurales de Bruselas para subvencionar los intereses de los créditos en el sur de Europa porque es una cuestión de tiempo que la gente caiga en números rojos”, declaró a Euronews el ministro griego de Desarrollo, Nikos Dendias. “No pedimos un dinero extra, sólo una flexibilidad para poder utilizar estos fondos para sortear la crisis”.

Para ello, las autoridades griegas han convocado una reunión en Atenas con embajadores de la Unión Europea para hacer prosperar la propuesta. A finales de mes, el Gobierno también espera que los prestamistas internacionales estén de acuerdo en destinar parte del dinero a las personas con problemas de morosidad.