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Rusia - Ucrania: distensión diplomática, tensión en el terreno

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Rusia - Ucrania: distensión diplomática, tensión en el terreno

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Distensión diplomática y tensión en el terreno: es el marco que presidirá el encuentro entre Vladimir Putin y Petro Poroshenko previsto para este viernes en Milán.

Desde la elección de Poroshenko en mayo, los dos presidentes han hablado en dos ocasiones: la primera el pasado junio en Normandía y la segunda dos meses después en Minsk, donde acordaron un alto el fuego en el Este de Ucrania.

Para despejar el terreno, los jefes de la diplomacia rusa y estadounidense se reunieron el martes en París. Serguei Lavrov declaró que hay que impulsar el diálogo político y consideró que los acuerdos de Minsk preveen lo necesario para solucionar la crisis ucraniana, haciendo al mismo tiempo una puntualización:

Serguei Lavrov. Ministro de Exteriores de Rusia:
“Ni el señor Kerry ni yo representamos a las partes que están en guerra. Como he dicho, la solución a la crisis ucraniana sólo es posible através de conversaciones directas y acuerdos concretos entre las partes en conflicto”.

Por su parte, John Kerry recordó que sólo las elecciones legislativas del 26 de octubre son legítimas, así como la elección de los líderes locales en Donestk.

John Kerry. Secretario de Estado de Estados Unidos: “(…) a nuestro juicio, todo intento de celebrar un referéndum para la independencia en Lugansk y Donetsk en estos momentos representaría una violación de los Acuerdos de Minsk, y los resultados no serían reconocidos ni por Ucrania ni por la comunidad internacional”.

Kerry confirmó además la retirada de las tropas rusas de Ucrania y de la zona fronteriza. El 12 de octubre Vladimir Putin ordenó el repliegue de sus tropas en Rostov, pero el Kremlin siempre ha negado toda implicación militar en el conflicto ucraniano.

Los primeros drones que llegaron recientemente a Ucrania y que estarán operativos a finales de octubre, son un elemento esencial para la supervisión del alto el fuego que entró en vigor el 5 de septiembre. Los beligerantes han encargado a la OSCE la monitorización de la tregua.

A día de hoy, ya han constatado numerosas violaciones, sobre todo en Donestk y Mariúpol, un puerto estratégico en el mar de Azov en manos de los ucranianos. El conflicto ha causado ya más de 3.600 muertes según la ONU.