Última hora

Última hora

La tensión entre Tirana y Belgrado, mecha en el polvorín de los Balcanes

Leyendo ahora:

La tensión entre Tirana y Belgrado, mecha en el polvorín de los Balcanes

Tamaño de texto Aa Aa

La crisis política entre Tirana y Belgrado podría degenerar y encender el polvorín de los Balcanes.
En las últimas horas, cinco comercios de albaneses han sido blanco de ataques en las ciudades serbias de Novi Sad y Vrsac. Aunque se desconoce quiénes son los autores y sus motivaciones, un día antes la embajada de Albania en Podgorica, la capital de Montenegro fue blanco de una lluvia de pedradas. Tres individuos fueron detenidos. El ataque se produjo un día después de los incidentes que interrumpieron el partido de clasificación para la Eurocopa 2016 entre Albania y Serbia en Belgrado.
Los ánimos se caldearon cuando el estadio fue sobrevolado por un dron con la bandera de la Gran Albania, proyecto nacionalista encaminado a reagrupar en un mismo Estado las comunidades albanesas de los Balcanes.

El escándalo obligó a la Comisión Europea a pronunciarse y condenar “la provocación”.

Maja Kocijancic. Portavoz del ministerio de Exteriores de la UE:
“Queremos negar categóricamente las insinuaciones vertidas en algunos medios serbios sobre el papel de la UE en todo esto. Pero lo más importante es que consideramos que las provocaciones de estadio no pueden dictar la política. Y en este contexto, hay que destacar la importancia de la cooperación regional y la visita del primer ministro albanés Edi Rama a Serbia, prevista en unos días”.

El primer ministro albanés, Edi Rama, cuyo hermano estaba en la tribuna del estadio, se dice decidido a mantener su viaje a Belgrado el 22 de octubre, negando al mismo tiempo la implicación de éste en el incidente.

Esta visita, la primera de un jefe de Gobierno albanés a Belgrado en 70 años, busca marcar una nueva etapa en las difíciles relaciones entre los dos países, agriadas desde la independencia de Kosovo.

Precisamente ayer, Vladimir Putin viajó a la capital serbia antes de poner rumbo a Milán para celebrar, con unos días de adelanto, el 70 aniversario de la liberación de Belgrado por el Ejército Rojo. Una ocasión que Serbia aprovechó para mostrar su apego a Rusia, postulando al mismo tiempo a la adhesión a la Unión Europea.