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La mala situación económica marca las elecciones en Túnez

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La mala situación económica marca las elecciones en Túnez

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El escepticismo se ha asentado en el espíritu de muchos tunecinos decepcionados. Dos partidos son los favoritos. Los conservadores y laicos mezclados en Nidá-Tunis, La llamada de Túnez, proponen lo que presentan como “economia social de mercado”.

El Movimiento Al Nahda ganó las elecciones en 2011. La presión popular le retiró del poder. Un gobierno de gestión formado por tecnócratas cogió el relevo. De ahí la posibilidad de un voto de castigo, como explica el historiador y politólogo Galed Abid: “La mayor parte de los tunecinos esperan que su voto el día de las elecciones irá a quien lo merezca en contraste con el panorama de 2011. Por eso creo que va a haber un voto de castigo”.

La bajísima productividad y la escasez de grandes empresas en Túnez ha condicionado un panorama económico sin síntomas de mejora. Las opiniones captadas en la calle van de la mansedumbre resignada al enfado por las dificultades diarias:

“Espero que estas elecciones serán limpias como las anteriores. Confiamos en los tunecinos porque son conscuentes y cultos. Espero que estas elecciones sean transparentes y respetuosas”.

“Ya me he decidido y sé a quien voy a votar. Espero que los políticos mejoren la situación del país, que persigan el terrorismo y que Túnez resurja tal y como queremos que sea. Esperamos, por el bien de Túnez”.

“Votaré al partido Nidá con la esperanza de que ayude al país pero sobre todo a los más débiles. Espero que estén a la altura”.

“Votaré otra vez a Nahda porque es un partido honrado. Estaba en el poder y se retiró en un momento dado, deliberadamente”.

“La mayor parte de los tunecinos están descontentos por la carestía. Pero no tenemos opción. Tenemos que ser comprensivos y optimistas, no pesimistas”.

El Banco Mundial ha criticado que las nuevas fuerzas políticas tunecinas no hayan conseguido cambiar la inercia heredada del antiguo régimen.

Algo que reconoce implícitamente el portavoz del gobierno tunecino Nidhal Ouerfelli: “El único incumplimiento en los últimos tres años y sobre todo después de la revolución está en la economía. El lado social y también el político y constitucional ha estado en primer plano de la escena política en Túnez y a veces la cuestión económica ha sido olvidada. Hoy la economía nos llama al orden”.

La consecuencia que más ha dañado a los tunecinos por la falta de cambios en la estructura económica de Túnez, la misma del viejo régimen del defenestrado Ben Ali, ha sido el aumento incontrolado de los precios.

En cualquier mercado es posible confirmarlo como lo hizo Euronews en Túnez capital con una madre de familia: “Francamente la vida está muy cara. No levantamos cabeza. Da igual la tienda a la que vayas, los precios son exorbitantes”.

Paro, pobreza, ausencia de servicios públicos suficientes. Para el autor de este reportaje, Sami Fradi, enviado especial a Tunez de Euronews “Cuatro años después de la revolución la gente aún sufre la subida de los precios. Están justificadamente decepcionados por los políticos y pierden la paciencia frente a promesas que no se cumplen”.