Última hora

Última hora

Grupos islamistas amenazan las elecciones en Túnez

Leyendo ahora:

Grupos islamistas amenazan las elecciones en Túnez

Tamaño de texto Aa Aa

Una aparente calma en Túnez encubre una virulenta lucha contra el terrorismo islamista en vísperas de las cruciales elecciones legislativas que tendrán lugar el domingo.

Serán las primeras legislativas que Túnez vivirá tras un periodo democrático. El 3 de noviembre vendrán las presidenciales. Mientras en el ministerio del Interior actúan en casa prefieren señalar al país vecino. Así lo explica el portavoz ministerial, Mohamed Ali EL-Aroui: “Hemos tenido problemas en la frontera con nuestro país hermano, Argelia, en el Monte Chaambi, más exactamente. Hemos detenido a varios terroristas estos últimos días y nuestras fuentes eran fiables, pero también hemos eliminado otros elementos. Hemos avanzado mucho en la lucha contra el terrorismo”.

La deriva tribal de la vecina y fraccionada Libia ha preocupado mucho en Túnez. Desde el asesinato de Gadafi en 2011 las armas han pasado con facilidad por las amplias fronteras libiotunecinas. Un tráfico ilegal que incluso ha pasado por controles aduaneros establecidos.

El objetivo de los grupos islamistas tunecinos vinculados a ramas de Al Qaeda del Magreb es boicotear con atentados el proceso electoral tunecino.

Es una de las principales preocupaciones del gobierno de gestión que acaba su labor con estas elecciones, como describe su portavoz Nidhal Ourfelli: “Hemos verificado de nuevo los puestos de control incluído el de Ras Jedir, donde hemos concentrado nuestros esfuerzos para rehabilitar la infraestructura. También hemos coordinado nuestros esfuerzos con el ejército nacional, la policía y los puestos fronterizos”.

El partido de derecha laico La llamada de Túnez entiende que los grupos terroristas tunecinos han nacido y crecido alentados por ramificaciones del poder, algo que certificó a Euronews su secretario general, Taieb Baccouhe: “Gente que estaba en el poder o que tenía vínculos con el poder ha captado a jovenes tunecinos aprovechándose de su pobreza, marginación, paro, los sobornos y el yihadismo, como si fuera la auténtica yihad”.

Una acusación velada a los islamistas del Movimiento Al Nahda. Tuvieron que dejar el poder tras el asesinato de dos opositores.

El vicepresidente del partido, Abdelfatah Mourou, no quiso hacer declaraciones refiriéndose a una instrucción gubernamental que ha dicho recibir: “El gobierno me ha comunicado por escrito que no podemos hacer declaraciones a medios extranjeros, no me pongan en una situación comprometida porque de lo contrario seré sancionado y dirán que he violado la ley”.

La amenaza del terrorismo islamista no es el único lastre del país. Sí el más aparatoso por el despliegue para combatirlo. Las estructuras del poder económico que definen su baja productividad son las mismas que existían en la dictadura. Las elecciones del domingo marcarán el futuro inmediato de Túnez. Una mayoría absoluta permitiría al gobierno resultante hacer reformas profundas aún pendientes desde la rebelión pacífica de 2011.