Última hora

Última hora

La arena mágica de Sandman

Leyendo ahora:

La arena mágica de Sandman

Tamaño de texto Aa Aa

Durante los últimos 55 años Sandman, el hombre de arena, ha ayudado a los niños alemanes a irse a la cama.

Su fama ha traspasado fronteras.

Hoy se ruedan nuevos capítulos de Sandman en los estudios Babelsberg, a las afueras de Berlín. Para conmemorar el 25 aniversario de la caída del muro, Babelsberg organiza también en sus instalaciones, con mucho éxito, una exposición dedicada al pequeño personaje.

Apareció por primera vez en la televisión de la RDA el 22 de noviembre de 1959. El primer epidosio fue realizado en apenas tres semanas. En la parte occidental del país se preparaba también su estreno.

Volker Petzold, experto en Sandman, nos explica por qué los responsables de la serie tenían tanta prisa.

“Los responsables de programación en el Este dijeron: esto es exactamente lo que necesitamos emitir por las tardes pero tenemos que ser más rápidos que el Oeste. Así que se pusieron a trabajar y el primer episodio fue emitido ese 22 de noviembre de 1959, una semana antes de su estreno en la parte occidental”.

En el Oeste Sandman viajaba a bordo de una nube y su apariencia era más moderna.

Pero se convirtió sobre todo en un personaje famoso en la RDA. Sandman llegó a viajar en un Trabant.

Tras la reunificación alemana, Sandman pudo haber desaparecido pero las protestas de los padres y sus hijos lo salvaron. Hoy su popularidad no deja de aumentar.

En la televisión alemana se emiten viejos capítulos pero también algunos nuevos que se han empezado a rodar.

En 2010 se realizó una película con Sandman como protagonista. Por primera vez, los niños alemanes pudieron escuchar su voz.

“Tiene que ser un personaje que los niños acepten, un personaje que los haga sentir seguros y en calma. Los niños tienen que sentir que cuando Sandman está a su lado nada malo les puede ocurrir”, explica Volker Lechtenbrink, el actor que puso voz a Sandman.

La popularidad de Sandman también ha sido durante años beneficiosa para los comerciantes.

Ahora los niños alemanes le desean larga vida. Imposible irse a la cama, dicen, sin la arena mágica de Sandman.