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Muro de Berlín: El día D contado por dos periodistas

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Muro de Berlín: El día D contado por dos periodistas

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Cinco días antes de la caída del muro de Berlín, entre 500.000 y un millón de personas se manifiestan en Alexanderplatz para reclamar reformas y libertad de prensa. Es la mayor manifestación contra el sistema en la RDA. Aún así, nadie se esperaba que menos de una semana después, una rueda de prensa del portavoz del Gobierno de la RDA iba a cambiar el curso de la historia. El periodista Jochen Sprentzel recuerda con nitidez aquellas horas:

Jochen Sprentzel. Experiodista alemán:
“Estaba preparándome para la emisión, maquillaje, luces, etc, y de pronto, el redactor me dijo: “Prepárate, el muro está abierto, Momper, que por entonces era Alcalde de Berlín, va a venir al estudio”. Después me enseñó la declaración de Schabowski, la famosa escena sobre el derecho a cruzar la frontera, etc… yo me quedé estupefacto, porque habíamos previsto un programa competamente distinto. Quién iba a imaginar que podía pasar algo así. Esa media hora, esa emisión, totalmente improvisada después de la declaración de Schabowski, es también importante para nuestros nietos. Es algo que no se olvida como berlinés, además de ser el punto álgido de mi carrera”.

También los periodistas que asistieron a la histórica rueda de prensa, a priori sobre un proyecto de ley para regular los viajes, estaban lejos de imaginar que la pregunta de un periodista italiano iba a desencadenar un auténtico seísmo. Vyacheslav Mostovoy, excorresponsal soviético en Berlín, estaba allí.

Vyacheslav Mostovoy:
“Fue al final de la rueda de prensa. Al principio hablaba de cosas sin mucha trascendencia, y ya casi al final, respondió: Ah, la decisión de abrir la frontera entra en efecto de inmediato. Todo el mundo se quedó callado y los periodistas que estaban detrás, empezaron a levantarse bruscamente y salieron de la sala corriendo. Para todos los que conocíamos un poco la política alemana, fue un anuncio completamente inesperado”.

Por aquel entonces, en la Unión Soviética, la Perestroika de Gorvachov, complementada por la glásnost, potenciaba la política de apertura hacia los medios de comunicación…Mostovoy y su equipo tenían libertad para escoger los temas de sus reportajes. De ahí su sorpresa cuando sacaron sus cámaras:

Vyacheslav Mostovoy:
“Mi colega Alexander Masliakov, un famoso presentador ruso, vino a Berlín. Quería grabar imágenes para su programa. Fuimos con el cámara hacia la puerta de Brandenburgo. Empezó a grabar en Unter den Linden; había varias personas sentadas en un banco, dos se acercaron y nos preguntaron sin teníamos permiso para rodar. Y nos dijeron que sin permiso no podíamos rodar. Mi colega se quedó muy sorprendido”.

En cuestión de pocas horas, los berlineses se concentraron en los puestos fronterizos. Miles y miles de personas, embargadas por la emoción y la alegría, que 25 años después siguen hablando de escenas indescriptibles.

Vyacheslav Mostovoy:
“Yo estaba conduciendo. El coche tenía techo panorámico, lo abrimos y el cámara se puso a rodar. Fue inolvidable: la gente alrededor aplaudía, gritaba hurra. No importaba quién hubiera en el coche, estaban tan entusiasmados que aplaudían a todos los que atravesaban la frontera, había gente gritando, otros lloraban…”

Jochen Sprentzel:
“Dos días antes, me había fracturado el tobillo haciendo deporte. Venía enyesado y con muletas a presentar la emisión. Era bastante laborioso. Por suerte, podía estar sentado, no se me veía la pierna. Después en casa le dije a mi mujer: pon la tele, rápido. Y ella respondió: “Nada de tele, vamos inmediatamente a la frontera. Estés como estés, coge las muletas y vámonos”. Y la verdad es que fue la mejor decisión.

Fue como si en Berlín fuese hora punta toda la madrugada. Había tantísima gente. Tuvimos que dejar el coche a muchos kilómetros, no fue fácil con las muletas. Fuimos a Bornholmer Strasse, y como digo, dejamos el coche a varios kilómetros. Cuando llegamos era como una feria a ambos lados del muro. Había gente bailando encima, fue increible. Incluso ahora, 25 años después, me resulta difícil describirlo”.