Última hora

Última hora

Depósitos de CO2 en el fondo del mar: ¿Una solución segura?

Leyendo ahora:

Depósitos de CO2 en el fondo del mar: ¿Una solución segura?

Tamaño de texto Aa Aa

¿Es posible almacenar el exceso de dióxido de carbono bajo el fondo del mar? ¿Y qué pasaría con el ecosistema si esta técnica se generalizara? Desde el Mar del Norte al Mediterráneo, una investigación a nivel europeo trata de responder a estas preguntas.”

Junto a las costas de Sicilia, en las Islas Eolias, los investigadores estudian cómo capturar y almacenar el dióxido de carbono. Quieren reducir los gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global.

Klaus Wallman es el coordinador del proyecto Eco2 en el Centro Helmholtz de Investigación Oceánica de Kiel.

“Hay que evitar que el CO2 de las centrales termoeléctricas alcance la atmósfera, porque eso aumenta el calentamiento global y queremos prevenir el cambio climático. Por eso, lo enterramos en formaciones geológicas costeras. En Europa, las mejores localizaciones están en zonas lejanas a la costa, bajo el lecho marino.”

En las Islas Eolias, los científicos estudian la presencia natural de dióxido de carbono en el mar, ya que en este archipiélago de orígen volcánico, hay depósitos naturales de CO2.

“Los organismos aquí están adaptados a este tipo de medioambiente, dice Cinzia De Vittor, bióloga marina que participa en este proyecto. En esta zona el CO2 aparece de forma natural, y por lo tanto, el pH es inferior al que suele haber en otros lugares.”

Aquí se analiza la dinámica química y molecular del gas que se halla presente en las burbujas que suben desde el fondo marino. Para este estudio, los investigadores bucean y utilizan instrumentos especiales.

Lisa Vielstädte es bióloga marina, investigadora del proyecto Eco2:

“Este instrumento mide el tamaño de las burbujas mediante ordenador para crear un modelo numérico, con los datos sobre el tamaño y la velocidad de las burbujas , información que nos sirve para simular escapes de CO2.”

Otro método de investigación consiste en estudiar la dinámica del ecosistema a través del pH en un entorno marino. Al estudiar el movimiento de las burbujas de CO2 se puede desarrollar un modelo para controlar las posibles fugas y predecir su dispersión.

El ingeniero mecánico Marius Dewar, investiga sobre el proyecto Eco2 en la Universidad Heriott-Watt:

“Al disolverse el CO2 provoca un cambio de pH. Observamos cómo cambia durante las diferentes estaciones del año, para localizar los mejores lugares en los que se podrá detectar.”

“Para analizar el comportamiento de este gas en las profundidades del mar, los investigadores utilizan una tecnología especial”.

A diferencia de las Islas Eolias, donde el CO2 se halla presente de manera natural, en el Mar del Norte se han creado depósitos artificiales para almacenarlo. De momento no ha habido fugas, pero los investigadores realizan simulaciones, para anticipar las consecuencias de un posible accidente.

El biólogo, Peter Linke, es investigador del proyecto Eco2 en el Centro Helmholtz de Investigaciones Oceánicas de Kiel:

“Dejamos escapar una pequeña cantidad de dióxido de carbono de la máquina y después estudiamos con nuestros sensores los restos en el agua. Es muy importante incorporar estos datos en nuestros modelos, para poder hacer pronósticos.”

En este laboratorio de Kiel, Alemania, se han recreado idénticas condiciones fisicas que el Mar del Norte. El objetivo es tratar de definir un modelo que funcione tanto a pequeña como a gran escala.

Matthias Haeckel es geoquímico y trabaja en el Centro Helmholtz de Investigaciones Oceánicas de Kiel:

“Investigamos las reacciones del dióxido de carbono al ascender. La etapa siguiente consiste en estudiar el tamaño de las partículas a través de los poros de los sedimentos. Necesitamos comprender cómo funciona todo eso a nivel macroscópico, es decir, a una escala de varios cientos litros. De esos experimentos deducimos conclusiones a diferentes escalas en fórmulas matemáticas “.

Almacenar los residuos de CO2 en el fondo del mar, ¿es realmente una solución? ¿Y qué peligros entraña? Los científicos no han llegado a conclusiones definitivas…

Un reportaje de Michele Carlino.

Para más información:

www.eco2-project.eu