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Róterdam apuesta por el medio ambiente

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Róterdam apuesta por el medio ambiente

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Róterdam es el corazón industrial de los Países Bajos. Cultura, diseño, turismo… la ciudad apuesta ahora por el medio ambiente, por ello se ha celebrado allí recientemente la cumbre Cleantech. Pero, ¿en qué consiste esta cumbre?

Fred van Beuningen, de Rotterdam Partners, responde:

“¿Hablamos de industria limpia, de eficacia energética, de energía limpia, agua, aire limpio?”

Todos estos sectores se han reunido en Róterdam con responsables de proyectos que han llegado a la ciudad buscando a inversores.

“Se trata de un sector que ha sufrido mucho porque los inversores se habían pillado los dedos en lo que se refiere a tecnologías limpias pero desde hace poco asistimos a una recuperación. Vuelve a haber inversiones y las empresas emergentes son más profesionales”, explica Isabelle Schirmer, inversora.

Ante un gran jurado, unos 50 empresarios han intentado conseguir financiación. Cada uno dispone de apenas seis minutos para presentar su empresa, su proyecto y defender su rentabilidad.

“Los consumidores pueden ahorrar mucho dinero, ahorrar gracias a una mayor eficacia energética, gracias a nuevas fuentes de energía y a nuevas tecnologías”, asegura Bart van den Berg, de HeatMatrix.

La economía circular ha sido una de las grandes iniciativas defendidas en esta cumbre. Economía circular, verde y lucrativa, frente a economía lineal generadora de residuos y de pérdidas económicas.

“En la región de Róterdam tenemos 200 compañías relacionadas con las tecnologías limpias que garantizan 13.000 puestos de trabajo. Tenemos un gran puerto y una gran industria. Ahora buscamos nuevas actividades que nos permitan pasar de una economía tradicional a una nueva economía”, explica Maarten Struijvenberg, de la alcaldía de Róterdam.

El puerto de Róterdam, el más grande de Europa, también apuesta por las tecnologías verdes. Varias narices electrónicas han sido instaladas a lo largo de los 40 kilómetros de las instalaciones. Los barcos patrulleros también están equipados con estas innovadoras narices.

Su objetivo es controlar los olores, los desagradables pero también los peligrosos.

“Se trata de un sistema de alerta que nos permite reaccionar rápidamente cuando algo está ocurriendo. Las compañías que trabajan aquí también pueden reaccionar mucho más rápido, explica Mariëlle van Dijk, del Puerto de Róterdam. Detectan los olores gracias a cuatro sensores que nos ofrecen una especie de huella digital. Existe una biblioteca principal con muchas huellas digitales, así podemos comparar y saber si se trata o no de gas”.