Última hora

Última hora

Moldavia se debate entre Rusia y Europa

Leyendo ahora:

Moldavia se debate entre Rusia y Europa

Tamaño de texto Aa Aa

Moldavia, un país que se debate entre Rusia y Europa. El domingo, miles de ciudadanos moldavos esperaban su turno para votar frente a su embajada en Moscú. El ejercicio democrático se convirtió en manifestación prorrusa con advertencia contra la integración en la Unión Europea incluida.

Sofia. Ciusdadana de Moldavia:
“Nadie está en contra de la Unión Europea, pero creo que la UE no nos haría ningún bien, simplemente estallaría una guerra como en Ucrania. La gente se mataría entre sí, se destrozaría, y la verdad es que no necesitamos una guerra”.

Un argumento de peso para quienes quieren volver al regazo de Rusia. Moldavia es una exrepública soviética de tres millones y medio de habitantes de los que el 78% hablan rumano, pero una importante minoría es rusófona.

Hace un año, Moldavia firmó el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea en Vilna, el mismo que la Ucrania de Yanukóvich no llegó a rubricar. Su ratificación a principios de julio por Chisinau desató la cólera de Moscú, que aplicó la misma receta a iev en el verano de 2013: prohibir en los últimos meses la importación de fruta, carne y vino procedentes de Moldavia pretextando “violaciones de normas sanitarias”. Rusia también ha impuesto aranceles a otros productos cruciales para la economía moldava.

Elena Gorelova. Directora del Centro moldavo de Estudios Estretégicos y Reformas:
“La industria del vino ha acusado el golpe, y ahora el castigo se ha extendido a las plantas procesadoras de alimentos, además de los proveedores de frutas y verduras. Todos están teniendo pérdidas, y esas pérdidas van a ir aumentando a medida que pase el tiempo”.

Moldavia proclamó su independencia en 1991. Tres años después, los moldavos rechazaron por referéndum la integración a Rumanía. La región separatista de Transnistria rompió lazos con Chisinau a principios de la década de los 90.

A caballo entre Ucrania y Moldavia, este enclave de mayoría rusófona que Stalin incorporó a Moldavia no ha sido reconocido por ningún Estado, pero tiene el apoyo de Moscú. En 2006, los habitantes de Transnistria se pronunciaron a favor de incorporarse a Rusia.