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Alemania aprueba un plan de acción para la reducción de emisiones de CO2

Alemania da un nuevo paso en la transición energética para cumplir su compromiso de reducción de emisiones de carbono. Berlín se ha fijado un

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Alemania aprueba un plan de acción para la reducción de emisiones de CO2

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Alemania da un nuevo paso en la transición energética para cumplir su compromiso de reducción de emisiones de carbono. Berlín se ha fijado un objetivo aún más ambicioso que la UE y busca recortar en un 40% de aquí a 2020 sus emisiones de CO2 con respecto a 1990, lo que significa dejar de emitir 78 millones de toneladas.

Para conseguirlo, el Gobierno confía en reducir entre 25 y 30 millones de toneladas gracias a medidas de eficacia energética, por ejemplo, los incentivos fiscales a la renovación del parque inmobiliario para ahorrar calefacción y agua caliente.

Pero también ha solicitado la contribución del sector eléctrico, lo que afecta principalmente a las centrales térmicas que funcionan con carbón o lignito, ya que el carbón representa un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero, y cuatro de las cinco centrales más contaminantes de la UE están en Alemania, según el estudio “Europe’s Dirty” del Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF.

Las centrales de carbón deben reducir 22 millones de toneladas sus emisiones de CO2.
En Alemania el carbón es la principal fuente de energía eléctrica, y representa el 46% de la electricidad total producida. El país cuenta con unas 500 centrales de este tipo, que emiten anualmente entre un millón y siete millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. En total vierten 341 toneladas anuales.

Se trata de impedir el frenesí por el carbón ahora que Alemania ha decidido, tras el accidente de Fukushima en 2011, cerrar sus 17 centrales nucleares de aquí a 2022, sin penalizar el empleo ni las exportaciones.

Para 2050, el país se ha fijado el objetivo de obtener el 80% de la energía consumida a partir de fuentes renovables. Todo un desafío dado que los alemanes pagan la electricidad tres veces más cara que sus vecinos franceses.