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Se busca un nuevo hogar para 160.000 refugiados sirios

Llamamiento desesperado para que los países ricos acojan a más refugiados sirios. En total unas 160.000 personas, el 5 por ciento de los más de 3,2

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Se busca un nuevo hogar para 160.000 refugiados sirios

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Llamamiento desesperado para que los países ricos acojan a más refugiados sirios.

Punto de vista

Se puede resistir durante algún tiempo, después voy a volver a Siria. Si muero por una bomba moriré como un mártir, es mejor que morir aquí de hambre

En total unas 160.000 personas, el 5 por ciento de los más de 3,2 millones de desplazados que han abandonado Siria.

Diversas organizaciones no gubernamentales han exigido responsabilidad a los países europeos, en vísperas de la reunión interministerial convocada en Ginebra por Naciones Unidas.

“Las necesidades humanitarias en el mundo crecen y crecen exponencialmente. Es obvio que los fondos disponibles para estas necesidades no crecen, no crecen en la misma medida. No sólo los recursos disponibles para atender estas necesidades son menores sino que el acceso a estos fondos es más restringido en la forma en la que los podemos utilizar para estas necesidades”, explica el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres.

La mayoría de los refugiados sirios malvive en campamentos en Jordania, Líbano o Turquía. La falta de financiación ha provocado la suspensión del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en la zona. La primera consecuencia, la retirada de los vales de comida.

“Los vales de comida son fundamentales, si nos los retiran dejamos de ser refugiados. ¿Cómo vamos a vivir? No hay empleo, ni trabajo”, dice un hombre.

Alemania ha dado su palabra para acoger a 30.000 sirios. Noruega, Francia, Holanda o Bélgica también han confirmado su disposición.

No obstante, algunos refugiados piensan incluso en volver: “Se puede resistir en estas condiciones durante algún tiempo, después voy a volver a mi país. Si muero por la explosión de un artefacto, moriré como un mártir, es mejor que morir aquí de hambre”, comenta.

En este campo de refugiados del valle de la Bekaa en el Líbano, hay 160 niños, muchos menores de cinco años. Cada uno con su historia, con su tragedia a cuestas.