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11-S: los ataques que condujeron al controvertido USA Patriot Act

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11-S: los ataques que condujeron al controvertido USA Patriot Act

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Los atentados del 11 de septiembre de 2001, especialmente la colisión de dos aviones comerciales contra las torres gemelas de Nueva York, acabó con el sentimiento de seguridad e invulnerabilidad de los estadounidenses. Pero además, los ataques abrieron la puerta de un capítulo negro para los derechos y libertades civiles.

Horas después de los atentados, el entonces presidente George W Bush intentó tranquilizar a sus compatriotas:

George Bush. Expresidente de Estados Unidos:
“Estos actos de asesinato masivo están encaminados a asustar y sumir nuestra nación en el caos y en el retroceso. Pero han fracasado. Nuestro país es fuerte. Un gran pueblo ha sido llamado a defender una gran nación. Los ataques terroristas pueden sacudir los cimientos de neustros edificios más altos, pero no pueden tocar los cimientos de Estados Unidos”.

Pero el 26 de octubre de 2001, con la firma del Patriot Act, la balanza entre seguridad y privacidad se inclinaba a favor de la primera, en detrimento de la libertad. La ley antiterrorista rubricada por George W Bush, votada previamente por el Congreso, refuerza enormemente el poder de las agencias de inteligencia de Estados Unidos, el FBI, la CIA y la NSA.
Permite además la coordinación reforzada entre el FBI y la CIA y levanta las restricciones legales a las escuchas telefónicas, y al control de correos electrónicos, historiales médicos, transacciones bancarias e incluso registros en ausencia del interesado, una disposición declarada posteriormente anticonstitucional.

Viet Dinh, es uno de los artífices de la controvertida ley:
“Teníamos un sistema de escuchas que databa de 1968. El Patriot Act garantiza que la autorización de reforzar las leyes va a la misma velocidad que el desarrollo de la tecnología”.

Pero muchos denuncian una peligrosa deriva:

Michael German. Exagente del FBI y experto de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU):
“No han conseguido más libertad de acción para investigar los culpables. Lo que han conseguido es libertad de acción para investigar a personas que ni siquiera son sospechosas. Y eso es realmente el problema, ya que abre la puerta a recopilar datos de cualquiera”.

El Patriot Act creó también el estatuto de combatiente enemigo y combatiente ilegal, lo que autoriza a Estados Unidos a detener sin límite de tiempo ni cargos a sospechosos de terrorismo.

Cinco años después, George Bush firmó el Military Commissions Act, una ley que autorizaba los interrogatorios rudos a los sospechosos de terrorismo y los tribunales militares. Firmada seis semanas más tarde, después de que Bush reconociese los interrogatorios secretos de la CIA en el extranjero, la ley fue denunciada como legalización de la tortura, uno de las peores abusos de las libertades civiles de la historia de Estados Unidos según la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).