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Revista Business del año 2014: China sube al tercer puesto en nuevas tecnologías

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Revista Business del año 2014: China sube al tercer puesto en nuevas tecnologías

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Las empresas asiáticas tienen mala reputación como imitadoras, pero esta imagen está cambiando poco a poco.

Cerca de la mitad de los usuarios de internet y un sesenta por ciento del planeta vive ahora en una Asia en plena modernización. China, en particular, es el mayor mercado de internet con más de quinientos millones de cibernautas. Como resultado, el país es ahora sede de algunas de las mayores companías tecnológicas del mundo.

Era una cuestión de tiempo que estas empresas dirigieran sus ojos a Occidente.

En 2014, Alibaba protagonizó en Wall Street la mayor entrada en bolsa de la historia. Obteniendo 25.000 millones de dólares, este imperio del comercio en línea se ha convertido en una de las firmas más valiosas del planeta.

Jack Ma, que abrió la empresa hace quince años con menos de 50.000 euros, ya es el chino más rico. Su empresa controla el ochenta por ciento del comercio por internet del país con dos webs principales: Taobao, un sitio de subastas como eBay, y TMall, parecido a Amazon.

Aunque tiene importantes desafíos. En el extranjero, solo vende un diez por ciento. Lo que le obliga a fuertes inversiones en mercados como el estadounidense o el indio.

En segundo lugar, los usarios de internet migran hacia los móviles donde hay nuevos rivales.

Finalmente, la expansión del pago electrónico con su sistema Alipay cuenta ahora con la seria competencia de Apple Pay.

Quince años para llegar a lo más arriba es una eternidad comparado con el meteórico ascenso de Xiaomi. Durante 2014, esta firma de Pekín se convirtiró en el tercer mayor fabricante de ‘smartphones’ del mundo tras Samsung y Apple. Impresionante, dado que lanzó su primer aparato en 2011.

Desconocido fuera de China, Xiaomi fabrica unos móviles Android baratos pero punteros y vende por internet. Su modelo insignia solo cuesta 250 euros. Una ganga comparado con los más de 680 euros de un iPhone 6.

Al no contar con factorías, se apoya en Foxconn que es el proveedor del estadounidense Apple. Todo, desde el diseño al marketing, sigue la línea de la firma de Cupertino. En Estados Unidos, podría ser acusado de copiar las patentes.

Es por lo que el llamado ‘Apple Oriental’ se contenta con consolidarse en casa y proyectarse en otros mercados emergentes como la India.

Huawei, otro tigre tecnológico chino, cuenta con una historia más alargada. Este gigante de las telecomunicaciones opera en más de 140 países y es fácil haber usado ya algunos de sus móviles de marca blanca.

La firma de Shenzhen empezó fabricando aparatos de bajo coste. Pero, con 150.000 empleados en investigación y desarrollo, ya ha alcanzando a los más grandes. Huawei ahora posee ‘smartphones’ de alta tecnología.

La compañía ha perdido la plaza de número tres del mundo. Pero el mercado de los ‘smartphones’ se asemeja a un iceberg. Hace dos años, Huawei sobrepasó al sueco Ericsson como el número uno en equipamiento. Su actividad también incluye conexiones de banda ancha y redes.

Actualmente, su alto nivel de inversión le permite estar ya trabajando en las tecnologías de quinta generación.

Entre todos estos ‘invasores silenciosos’, la única marca china que es común entre los usuarios occidentales es Lenovo. La compañía produjo su primer ordenador en 1988. A finales de los noventa, ya era el mayor vendedor de ordenadores personales de Asia-Pacífico. Aunque fue hace diez años con la compra de la división de computadoras del estadounidense IBM, cuando se proyectó en todo el planeta.

En 2013, Lenovo se transformó en el mayor fabricante de ordenadores del mundo y, en 2014, ha alcanzado más del veinte por ciento de cuota de mercado. La empresa de Pekín dirige en estos momentos su atención hacia los ‘smartphones’.

Además, también le ha comprado al estadounidense Google los teléfonos móviles Motorola. ¿Puede Lenovo hacer recuperar a Motorola su tercera plaza mundial?

En cualquier caso, la batalla por la medalla de bronce se juega ya entre compañías chinas.