Última hora

Última hora

Revista Business del año 2014: Rusia entra en crisis económica tras su escalada bélica

Leyendo ahora:

Revista Business del año 2014: Rusia entra en crisis económica tras su escalada bélica

Tamaño de texto Aa Aa

Un tiempo convulso para la economía rusa empezó en marzo de 2014, cuando sus autoridades se anexionaron Crimea. Por primera vez en época post-soviética, los países occidentales impusieron sanciones a Rusia. Las mayores compañías y bancos del país se han visto privados de capitales europeos y norteamericanos. La economía rusa ya se ralentizaba antes, pero la crisis ucraniana ha acentuado el golpe dada su dependencia de las exportaciones energéticas.

Para Rusia, el petróleo es su principal fuente de recursos. Su precio bajó más del cuarenta por ciento y el rublo se dejó la mitad de su valor respecto al dólar, a pesar de los esfuerzos del banco central.

Millones de rusos perdieron sus ahorros casi de la noche a la mañana. El consumo, que había sido el principal motor en la última década, ahora se desploma. El dinero se va del país a causa de las sanciones y la caída del precio del crudo, tal como reconoció el propio ministro de Economía.

Anton Siluanov, ministro de Finanzas ruso: “La Unión Europea y Estados Unidos nos pusieron barreras a la entrada de capitales por todos sitios, lo que nos cuesta 40.000 millones de dólares al año. Es una cantidad enorme, evidentemente. Pero, si miramos el capital en su conjunto que se había ido antes, ya alcanza este año unos cien mil millones de dólares y podría llegar a los 130.000 millones”.

En agosto, Moscú contraatacó y prohibió las importaciones de alimentos de Estados Unidos y la UE. Este mercado en Rusia es dependiente en un cuarenta por ciento del exterior. Por ello, la inflación se disparó en un solo mes hasta los dos dígitos y terminará en un diez por ciento a final del año.

Aunque los efectos para Europa son menos graves de lo anunciado, algunos países y sectores han sufrido especialmente esta prohibición. En medio de la temporada agrícola, estas sanciones dejaron sin comprador a productores de países del Este, pero también del sur de Europa.

La amenaza de cortar el gas, ya utilizada en el pasado, apareció de nuevo. Rusia, el mayor suministrador de Europa, se acercó a un nuevo socio como China para llegar a acuerdos sobre reservas que teóricamente están destinadas al Este y Sur de Europa.

Pero, a pesar del conflicto, Bruselas y Moscú deberían proseguir con sus relaciones comerciales. La evolución de esta relación dependerá de los diferentes desenlaces políticos, según nuestro experto.

Peter Balazs, director del Centro de Estudios para la Ampliación Europea de la Universidad Central Europea
de Budapest: “Deberíamos llegar a establecer un nuevo orden en esta región, entre Rusia y la Unión Europea. Deberían acabarse de definir las fronteras, las cuestiones de soberanía, las tensiones étnicas y todos estos aspectos. Y, entonces, se podría construir unas nuevas relaciones sobre estas bases”.

Para levantar las sanciones y restablecer la confianza también en las cuestiones económicas, los líderes occidentales emplazan a Moscú a modificar su política en Ucrania.

“Respecto a las sanciones, no se trata solo de una reacción nerviosa de Estados Unidos y sus aliados por nuestra posición en los acontecimientos ucranianos, o la llamada ‘primavera de Crimea”, ironizó el presidente ruso, Vladímir Putin. “Estoy seguro de que si nada de esto hubiera pasado, habrían inventado alguna otra razón para contener el poder de crecimiento de Rusia”.

¿Qué pueden esperar rusos y europeos tras las fiestas navideñas? Es como la Guerra Fría, o la Paz Congelada… económica.