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Rodando de una isla a otra en el mar interior de Seto

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Rodando de una isla a otra en el mar interior de Seto

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En Japón, unas 3.000 islas salpican el mar interior de Seto, también conocido como el “Mediterráneo nipón”. En esta edición de “Life” vamos a

En Japón, unas 3.000 islas salpican el mar interior de Seto, también conocido como el “Mediterráneo nipón”. En esta edición de “Life” vamos a descubrir sus tesoros, como “arte en la isla de Naoshima”. Pero nuestro viaje comienza aquí, en el santuario sintoísta de Itsukushima.

Punto de vista

"Este torii o puerta flotante marca la frontera entre el espacio profano y el sagrado y sobre las aguas, su aspecto cambia según suben o bajan las mareas..."

Desde la antigüedad la isla de Miyajima fue un lugar sagrado, albergando el santuario sintoísta de Itsukushima. Hoy es una de las atracciones turísticas más populares del país.

Este torii o puerta flotante marca la frontera entre el espacio profano y el sagrado y sobre las aguas, su aspecto cambia según suben o bajan las mareas…

Michinori Fukuda, sacerdote sintoísta, nos habla del simbolismo de ese umbral:

“Por esta puerta entramos en un lugar sagrado. Como el santurio de Itsukushima tiene su emplazamiento en el mar, antiguamente se accedía en barco, pasando por esa puerta o Torii para venir aquí.”

El santuario sintoísta data del siglo XII y es Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Durante siglos, al común de los mortales no se les permitía entrar en Miyajima, nos lo cuenta el sacerdote sintoísta, Michinori Fukuda.

“La isla entera estaba considerada como un lugar sagrado, objeto de veneración. Por ello no se podía ni vivir en la isla, ni construir en ella.”

Nuestro viaje por el mar interior de Seto prosigue hacia Onomichi, donde comienza un recorrido de 60 kilometros llamado “Shimanami Kaido”: una autopista que une seis islas y cuenta con impresionantes carriles para bicicletas.

La Asociación ciclista de Onomichi organiza recorridos cada semana para disfrutar del paisaje y la arquitectura sin dejar de pedalear.

- “Es un paraíso para los ciclistas.”

- “¡Es genial, realimente genial!”

El Gran Puente de Tatara une las ciudades de Imabari y Onomichi y es uno de los puentes atirantados más largos del mundo. Sus torres de acero alcanzan una altura de 220 metros.

La ciclista, Tomoko Takeda alguna vez ha sentido vértigo.

- “Cuando voy en bicicleta por sitios tan altos como el Puente de Tatara tengo la sensación de poder volar.”

Nuestro periplo por las islas nos lleva más al norte a otra joya insular: Naoshima, un lunar en el mar conocido como la “Isla del Arte”, que hace apenas unas décadas era una tranquila comunidad de pescadores.

Hoy Naoshima es un Museo de esculturas al aire libre. Algunas de estas obras fueron diseñadas por el prestigioso arquitecto Tadao Andō.

Ryoji Kasahara es director ejecutivo de la Fundanción Fukutake

“Reflexionamos mucho sobre cómo integrar la arquitectura en el paisaje de este mar interior. Nos preguntamos cómo adaptar de manera armónica las líneas con el paisaje, con las personas, integrando la naturaleza sin estropear las vistas y al mismo tiempo realzando la arquitectura.”

El museo Chichu constituye un ejemplo perfecto de esta búsqueda de armonía. pues está construído bajo una colina.

Este espacio albergar unos pocos lienzos de la serie “Nenúfares“de Claude Monet.

“Cuando creamos el espacio Claude Monet, tratamos
de imaginar cómo lo habría hecho el propio Monet… Y pensamos que él habría expuesto la pintura a la luz natural”, explica Ryoji Kasahara.

En esta isla museo, el arte sale de los muros y va al encuentro de un público de todas las edades. Yoko Horiguchi, presidenta de la Asociación “We love Naoshima” habla de ese público tan especial:

“Los niños pueden hablar con los artistas. Esta experiencia puede despertar vocaciones, incluso animarles a dedicarse al arte en el futuro.”

“Nuestro viaje llega a su fin: nos ha llevado desde un paraíso de invierno en Nagano hasta el mar interior de Seto, con sus ciclistas y su pasión por el arte. Esperamos que hayan disfrutado con esta aventura. Y les invitamos a ver nuestros reportajes en nuestra página web. Gracias y hasta la próxima. Arigato.”