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Amenaza terrorista: la estrategia belga

Luchar contra el yihadismo, prevenir la radicalización; Didier Reynders, ministro belga de Exteriores, explica cómo su gabinete piensa luchar contra el terrorismo. Reynders evoca además la posición de

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Amenaza terrorista: la estrategia belga

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De ser ciertas las cifras oficiales, actualmente hay cerca de 200 yihadistas belgas luchando en Irak y en Siria, y otro centenar de combatientes que ya han vuelto al país. En términos proporcionales a la población, es el mayor contingente europeo.
Como Francia, en primera línea, Bélgica desmenteló recientemente una célula que se disponía a atacar en su territorio. Hablamos de ello con el ministro de Exteriores, Didier Reynders.

Audrey Tilve, euronews :
Didier Reynders, en estos momentos se habla mucho de su país, porque, al igual que Francia, está concernido de lleno por la amenaza terrorista. Vamos a hablar de los medios disponibles para hacer frente a esa amenaza, pero antes, ¿cómo explica que su país sea uno de los principales focos del yihadismo en Europa?

Didier Reynders. Ministro de Exteriores de Bélgica:
Somos un país con una diversidad de comunidades importante, pero llevamos a cabo un trabajo cotidiano para identificar a los yihadistas. No sé, con las estadísticas pasa siempre lo mismo, no sé si todos hacemos el trabajo de la misma manera.

Así que espero que en todos los países europeos mantengan la misma vigilancia que nos permitió una vez más hace unos días, llevar a cabo las operaciones policiales que lograron interceptarlos antes de que pasaran al acto, que es, por supuesto, esencial. Tenemos núcleos yihadistas relativamente grandes, pero los sometemos a un riguroso seguimiento, y repito, eso es, probablemente, lo que marca la diferencia; nosotros tenemos una identificación bastante precisa de las personas en situación de riesgo

euronews:
Para tratar de prevenir o combatir el terrorismo de manera más eficaz, varios países europeos han hecho un montón de propuestas, como por ejemplo, privar a los yihadistas o a los candidatos a la yihad de pasaporte, carné de identidad, e incluso, despojarles de la nacionalidad del país. También se habla de enseñar en los colegios educación cívica o laicismo. Da un poco la impresión de que se trata de una serie de medidas superficiales a falta de otras mejores. ¿Cree que realmente ese tipo de cosas van a funcionar?

Es muy importante retirarles los pasaportes, los documentos de identidad, pero no como documentos de identificación en sí, porque de hecho les damos otros, sino como documentos de viaje. Al retirarlos, se impide que las personas circulen libremente si hay indicaciones claras acerca de su peligrosidad. Ese es el enfoque. Ha mencionado antes otra cosa, la prevención del radicalismo, la radicalización. Y en ese terreno hay que actuar donde hay medios de acción. Por ejemplo, en las cárceles, el aislamiento se ha revelado bastante eficaz.

euronews:
¿Cree que reagrupar a los fanáticos es una buena solución?

Didier Reynders:
Sí, por supuesto. Tener secciones especiales para ellos evita que estén en contacto con jóvenes o menos jóvenes que de lo contrario, se radicalizan mucho en la cárcel.

euronews:
Pero estarán en contacto entre ellos…

Didier Reynders:
Bueno, no necesariamente. También pueden establecerse sistemas de aislamiento en las celdas. Pero en todo caso, si ya están radicalizados, yo creo que pueden cohabitar, el objetivo es que no radicalicen a los demás. Es la primera medida que hay que tomar. La segunda se refiere a la educación. Es decir, la gestión que consiste en determinar cómo enseñar…

euronews:
Entonces, ¿las clases de ciudadanía, por ejemplo, pueden compensar el fracaso de la educación en casa o el adoctrinamiento?

Didier Reynders:
Hay dos cosas que debemos hacer en casa, y la situación belga no es la misma que la situación francesa, ni que la situación en otros países. Aquí, en primer lugar, tenemos que estar mucho más presentes en la educación, también a través de la formación de los imanes. En Bélgica no existe una formación para aquellos que practican y que son responsables del culto musulmán, como hay en la religión católica o en la moral laica.

Y luego, el otro elemento a tener en cuenta son los jóvenes. En Bélgica tenemos una situación un poco particular heredada en parte de nuestra historia. Hay clases de religión en las escuelas. Pero en los colegios estatales, los niños siguen diferentes cursos de religión, según la que practiquen. Lo que habría que hacer, obviamente, es dejarlos juntos en una clase y tratar de hablar con ellos, no sólo de civismo, sino también de la historia de las religiones, de la capacidad de vivir juntos aunque se tengan diferentes creencias. Pero eso no son soluciones para evitar un ataque la semana que viene. Son soluciones que tal vez tardarán generaciones en prender y reparar los fallos, porque sí, han sido fallos, que se han producido en la forma de organizar la convivencia intercomunitaria.

euronews:
Hemos visto que algunos musulmanes en nuestros países evocan la difícil situación de los palestinos, de los iraquíes, de los afganos, para relativizar los atentados en París. Hay una auténtica porosidad entre estas crisis, entre el destino de esas personas, y el equilibrio en nuestras sociedades. ¿No cree que eso va a cambiar la política belga, o tal vez la europea en casos tan emblemáticos como el conflicto palestino israelí?

Didier Reynders:
Realmente me gustaría que hubiera una presencia más fuerte de la UE en el conflicto palestino israelí. Con demasiada frecuencia, nos quedamos en segundo plano, dejando la iniciativa únicamente a los estadounidenses. Tenemos que trabajar juntos en este empeño. Pero lo primero que hay que conseguir es que israelíes y palestinos puedan hablar de nuevo.

En cambio, lo que pasó en París, nos recuerda otras cosas. Es cierto que los periodistas y caricaturistas murieron porque estaban ejerciendo su libertad de expresión. Los policías, porque representan la autoridad. Pero los judíos fueron asesinados simplemente por ser judíos.Y no se puede excusar o justificar tales actos ni por razones sociales ni por ningún conflicto del mundo.

euronews:
Me gustaría hablar de la situación en Ucrania, que empeora a pasos agigantados, como hemos visto con el ataque en Mariúpol. Los europeos esperaban que las dificultades económicas de Rusia obligarían a Vladímir Putin a dar su brazo a torcer, pero no ha sido el caso. ¿Qué salida tiene el conflicto ucraniano, si es que ve alguna?

Didier Reynders:
Hay que presionar más a Rusia. Como hemos hecho con sanciones, sanciones económicas, y también con sanciones individuales contra personas o entidades. Pero hay que hacerlo manteniendo abiertos, al mismo tiempo, algunos canales de comunicación con Rusia.

euronews:
Pero señor Reynders, hace un año que se intenta conjugar firmeza y tentativa de diálogo y no se ha conseguido gran cosa. Ya hay cerca de 5.000 muertos en Ucrania.

Didier Reynders:
Hay que seguir apostando por la solución actual, que es ejercer la máxima presión sobre Rusia.

euronews:
¿Sigue considerando tabú el escenario de la partición? porque de hecho, es lo que está sucediendo. Vladímir Putin está concretando su proyecto de una “Nueva Rusia”, de una Rusia ampliada…

Didier Reynders:
Esto es lo que él quiere hacer. Lo que nosotros queremos es que Ucrania concrete sus reformas teniendo en cuenta a todos sus componentes. Ese es uno de los grandes retos en Ucrania.
Es probable que un número determinado de personas no se sientan representadas y ciertamente no se sintieran representadas tampoco antes, con el antiguo poder de Kiev. Así que hay un verdadero trabajo pendiente en este aspecto. Pero eso no impide que se deba mantener la integridad territorial y la soberanía de Ucrania.

euronews:
Unas palabras sobre Grecia, que está en pleno centro de la actualidad europea. El nuevo Gobierno va a pedir a sus socios europeos la condonación de una parte de su deuda, y escalonar el resto congelando los intereses durante cierto tiempo. ¿Está Bélgica lista para acceder a algunas de estas peticiones?

Didier Reynders:
Bueno, lo primero que debo decir es que esté quien esté en el Gobierno, Grecia debe respetar sus compromisos. Por tanto, lo que esperamos del nuevo gobierno griego es que respete sus compromisos.

euronews:
¿Es decir?

Didier Reynders:
Es decir, que vuelva a una situación saneada. Si el nuevo Gobierno griego viene pidiendo que se escalonen los plazos de pago, que lleguemos a este tipo de acuerdos, estamos abiertos…

euronews:
Es decir: ¿Sí a escalonar los pagos, pero no a la condonación de una parte de la deuda?

Didier Reynders:
Decimos no simplemente a cuestionar todos los compromisos que adquirió la misma Grecia. Un Gobierno debe respetar lo acordado.

euronews:
Usted mismo ha sido durante mucho tiempo ministro de Finanzas. Sabe que una deuda del 180% es insostenible y que si no se hacen concesiones, al final, Grecia acabará entrando en quiebra en detrimento de los acreedores que son principalmente países europeos y, por tanto, los contribuyentes europeos. ¿Queremos realmente llegar a ese punto?

Didier Reynders :
Lo que más me sorprende es que en el debate actual hay una tendencia a enfrentar a Grecia y a Europa. Pero no se trata de Europa, sino de todos los contribuyentes europeos. Cuando se dice: ¿estarían dispuestos a borrar la deuda de Grecia?, es lo mismo que decir ¿estarían dispuestos a pedir a un francés, un alemán y un belga que paguen la deuda de Grecia?. No es la forma en que trabajamos. Incluso en el Fondo Monetario Internacional, a menudo las deudas se escalonan de forma muy significativa, como la deuda Argentina u otras, pero lo que piden al final es la vuelta al equilibrio para poder pagarla un día. Y es ese equilibrio el que se debe encontrar. Al nuevo Gobierno corresponde decirnos lo que quiere, pero también lo que está dispuesto a hacer internamente en Grecia.

Audrey Tilve:
Señor ministro, gracias por sus respuestas.