Última hora

Última hora

Abdelhakim Belhadj, de militante a político

Han pasado cuatro años desde el inicio de la revolución en Libia, un país que, hoy en día, no se parece en nada a lo que su pueblo soñó. Las

Leyendo ahora:

Abdelhakim Belhadj, de militante a político

Tamaño de texto Aa Aa

Han pasado cuatro años desde el inicio de la revolución en Libia, un país que, hoy en día, no se parece en nada a lo que su pueblo soñó. Las divisiones políticas y tribales así como un conflicto armado se han amparado del país del que la gente sigue huyendo y cuyos recursos siguen desperdiciándose. Una situación que traspasa sus fronteras e inquieta a sus vecinos.

Punto de vista

"Quiero que el Gobierno británico me pida disculpas por haberme torturado"

Para analizar a la Libia de hoy hablamos con el líder del partido Al-watan, Abdulhakim Belhadj, bienvenido a Euronews:

Mohammed Shaikhibrahim:
¿Puede explicarnos lo que está pasando en Libia?

Abdelhakim Belhadj:
El problema actual es de orden político, resultado de la división que hay en el país al contar con dos asambleas: el Parlamento y el Congreso Nacional en Trípoli. Eso significa que hay dos cuerpos legislativos y dos gobiernos, también, dos ejércitos, aunque la realidad en el terreno es que ambas partes quieren dominar la situación, eso es lo que está pasando en Libia.”

Mohammed Shaikhibrahim:
Usted está diciendo que el conflicto fue ante todo político y que, luego, derivó en un conflicto armado, ¿pero quién comenzó tomando las armas y cómo?

Abdelhakim Belhadj:
Todo comenzó cuando el general retirado Khalifa Haftar entró en juego, él llevó a cabo el golpe de estado contra el Gobierno interino, formó el actual Parlamento en Tobruk. Así que fue el general Haftar el que inició las hostilidades. Él propició el terreno para que aparecieran grupos terroristas. Si tuviera que describirle diría que con su comportamiento ilegal desencadenó esta guerra y, ahora, no encuentra una solución a la crisis en Libia.”

Mohammed Shaikhibrahim:
Algunos analistas dicen que las fuerzas leales a usted comenzaron sembrando el caos en las calles y, luego, extendieron su poder al aeropuerto de Trípoli y que usted fue el instigador de las luchas internas. ¿Podemos considerar que usted es parte del conflicto armado?

Abdelhakim Belhadj:
No, eso no es cierto y los observadores que conocen bien Libia saben, perfectamente, quién es Abdelhakim Belhadj. Renuncié a la presidencia del Consejo Militar de Trípoli compuesto por más de 23.000 militantes porque mi objetivo no es acaparar el poder y tampoco di consignas para que otros lo hicieran. Ahora, lidero un partido político “Al-watan” cuya única preocupación es la nación, Libia, los intereses de nuestro país y de los libios. Desde esta plataforma política podemos discutir con todas las demás facciones libias.

Mohammed Shaikhibrahim:
¿Usted acusa a ciertos países de apoyar al general Khalifa Haftar?

Abdelhakim Belhadj:
Sí, cierto y, además, no lo niegan, como Emiratos Árabes Unidos. Esperábamos que apostaran por la estabilidad de Libia para que pudiéramos restaurar las instituciones pero nos hemos dado cuenta que, en lugar de esto, los Emiratos Árabes Unidos han enviado aviones, armas y vehículos de combate a aquellos que están matando a los libios.

Mohammed Shaikhibrahim:
Si esos países están detrás del general Khalifa Haftar,¿qué países le apoyan a usted?

Abdelhakim Belhadj:
Vuelvo a repetir que yo no soy de esos que van armando a la gente, transportando armas, sí puede decir que los que están tomando las riendas de la situación y poniendo en práctica las órdenes del Congreso Nacional de Trípoli son, precisamente, los que tienen la legitimidad desde el principio para gobernar. Daré un ejemplo, las formaciones militares que operan bajo el nombre de “Fajer Libia”, son legítimas, se formaron en la época del ministro de Defensa, Abdullah Al-Thiny, actual primer ministro, y actúan bajo las órdenes de Abdul Salam Jadallah, jefe del Estado Mayor. Muchos de sus miembros actúan bajo el mandato del Congreso Nacional libio, como ya he dicho.”

Mohammed Shaikhibrahim:
¿Qué es lo que le impide sentarse en una mesa de negociaciones para poner fin a la crisis?

Abdelhakim Belhadj:
No cesamos de pedir diálogo, lo apoyamos, nos hemos sentado en varias ocasiones a discutir con delegaciones internacionales, como la misión encabezada por la ONU. Hemos puesto sobre la mesa varias iniciativas para llegar a una solución. Sin embargo, la actuación de la ONU en la conferencia de Ginebra, no hace mucho, mostró que sus esfuerzos son ineficaces y hay elementos que así lo prueban. Por ejemplo, durantes esas reuniones internacionales para resolver el conflicto, tengo que decir que algunas de las personalidades invitadas en Ginebra están muy lejos de poder ejercer una influencia cualquiera, sobre todo, en lo que a las operaciones en el terreno se refiere.”

Mohammed Shaikhibrahim:
Si me atengo a sus palabras, creeríamos que usted es, tan solo, un hombre político, sin embargo, se sabe que usted es actualmente el hombre fuerte de Trípoli, ¿no es así?

Abdelhakim Belhadj:
Eso no es cierto, lo único que puedo decir respecto al desconcierto libio es que es debido a la sucesión de gobiernos débiles que hemos tenido desde la revolución del 17 de Febrero.
Esos gobiernos no han sido capaces de reconstruir las instituciones, principalmente, el aparato de seguridad del Estado, el Ejército, un terreno que, por ahora, ocupan las milicias y los distintos grupos armados. Todos esos gobiernos no han conseguido integrarlos en las instituciones del Estado.

Por ello, la situación continúa tal y como la conocemos ahora, con todas esas divisiones y conflictos que han ocurrido porque algunos políticos e instancias han armado a ciertos grupos a los que, luego, les han entregado el control de las instituciones.

Mohammed Shaikhibrahim:
¿Es usted un militante vestido de político?

Abdelhakim Belhadj:
Ahora me estoy reuniendo con mis hermanos, del signo político que sea, para buscar una solución en Libia porque la democracia significa, precisamente eso, aceptar el principio de la diversidad de puntos de vista diferentes. Lo que hoy me gustaría reafirmar aquí es que estamos trabajando para acabar con esta crisis, no deseamos de ninguna manera que continúe.

Mohammed Shaikhibrahim:
Señor Abdulhakim, hablemos de su pasado como jihadista. Usted luchó en Afganistán, ha pasado por cárceles estadounidenses, también libias en la época de Gadafi contra el que luchó al frente del Grupo Islamista Combatiente Libio durante la caída de Trípoli en la revolución de 2011 (con el apoyo de la OTAN). Ahora, se presenta como un hombre político, un islamista moderado que rechaza el terrorismo y hace un llamamiento al diálogo, ¿a qué se debe este cambio?

Abdelhakim Belhadj:
Tenemos que echar la vista atrás, analizar esa guerra que libramos contra el dictador Gadafi, hay que contextualizar las cosas porque luchábamos contra un régimen dictatorial en Libia y era necesario usar armas para liberar al pueblo. Ese fue el papel que desempeñó el Grupo Islamista Combatiente Libio. Quiero ser claro, voy a insistir en ello, ese grupo ya no existe, se acabó cuando finalizó el régimen de Gadafi.”

Mohammed Shaikhibrahim:
¿Mantiene usted todavía la demanda contra el Gobierno británico al que acusa de haber participado en su tortura a través de sus agentes secretos cuando estuvo encarcelado en Libia ?

Abdelhakim Belhadj:
Sí, fuí torturado en las prisiones libias por agentes libios con la ayuda de los servicios de inteligencia británicos. Hemos aportado la prueba ya que encontramos documentos en las oficinas de los servicios de seguridad cuando tomamos Trípoli durante la revolución. Esos documentos prueban que el Servicio de Inteligencia Secreto británico y otras personas me entregaron al régimen de Gadafi, una clara violación de los derechos humanos. Quiero que el gobierno británico reconozca esto ya que tenemos en nuestro poder documentos firmados por agentes británicos que así lo atestiguan. Quiero que me pidan disculpas y admitan que no volverá a ocurrir algo así.”