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Vislumbrando la carretera silenciosa


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Vislumbrando la carretera silenciosa

Hay mucho ruido en las carreteras, y poco tiene que ver con los motores. El roce de los neumáticos con el asfalto es la causa principal. En Dinamarca han probado una solución: una parte de la carretera ha sido cubierta con un material experimental que disminuye el ruido de los neumáticos.

“Si se quiere reducir el ruido del tráfico, hay que disminuir el ruido que se produce entre el neumático y la carretera optimizando la superficie del asfalto. Hay tres parámetros: textura, absorción y elasticidad, y la elasticidad es un parámetro que no ha sido explotado”, explica Luc Goubert, investigador del Belgian Road Research Centre y coordinador del proyecto ‘Persuade’.

Las medidas acústicas muestran que esta cobertura elástica, desarrollada en un proyecto de investigación europeo, elimina alrededor del 85% de la energía del ruido. Hans Bendtsen, investigador de DRD, sostiene que se puede reducir el ruido unos ocho decibelios y que para lograr el mismo objetivo “se habría necesitado una barrera acústica de unos tres metros de altura”.

El material que permite traspasar al agua de la lluvia y que asegura una adherencia suficiente de los neumáticos es el resultado de constantes mejoras en el laboratorio. “El material poroelástico para la carretera esta compuesto de caucho triturado procedente de neumáticos y granito triturado, y ambos se pegan con poliuretano”, asegura Annette Neidel, técnica en DRD

La idea de cubrir carreteras con neumáticos reciclados no es nueva, pero los intentos previos de crear estos materiales han tenido serios problemas con la durabilidad, algo que ahora se quiere solucionar añadiendo, según Bendtsen, “un precio económico y una buena fricción”.

Una correcta fricción es vital para la seguridad vial y eso es lo que se estudia en una pista de prueba de Suecia. Incluso en invierno este material de goma puede producir una adherencia mejor que el asfalto normal.

“Esta superficie es por supuesto más cara que un pavimento normal, pero creemos que debe usarse como una alternativa a las barreras acústicas, que son terriblemente caras”, dice Ulf Sandberg, investigador en VTI.

Los investigadores utilizan un carrusel para simular años de carga de tráfico en la superficie de prueba. Así se muestra la rapidez con la que se deteriora el material y la polución que produce. Los resultados son inmejorables, como describe Bjorn Kalman, de VTI: “La superficie poroelástica dura tanto como el asfalto normal. También hemos medido la cantidad de polvo que origina, y este pavimento está produciendo menos polvo que el asfalto normal.”

Silencioso, fiable y ecológico: los investigadores creen que este material puede empezar a reemplazar a las barreras acústicas en Europa en un futuro próximo.

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