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Un nuevo IRM para estudiar el cerebro de los bebés en el útero

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Un nuevo IRM para estudiar el cerebro de los bebés en el útero

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Un grupo de médicos del King’s College de Londres trabaja en una nueva tecnología capaz de realizar imágenes por resonancia magnética de cerebros de

Un grupo de médicos del King’s College de Londres trabaja en una nueva tecnología capaz de realizar imágenes por resonancia magnética
de cerebros de bebés cuando éstos se encuentran todavía en el útero. El sistema tradicional de IRM realiza una serie de imágenes de cortes transversales que después son reconstruídas gracias un programa de 3D. Normalmente los pacientes que deben someterse a un escáner de este tipo deben permanecer inmóviles durante un tiempo determinado.

Algo imposible en el caso de los bebés que se encuentran flotando en el útero en constante movimiento. Hasta hace poco, la única manera de realizar un IRM a un bebé era congelando las imágenes en movimiento.
Pero ahora gracias a un nuevo programa el sistema ya no capta imágenes mientras el bebé se mueve, solo cuando éste se queda quieto.
Toda una novedad, aseguran los responsables del proyecto, que por primera vez han conseguido realizar un mapa de las conexiones nerviosas del cerebro de un bebé. Este mapa se llama Connectome.

“El Connectome nos ofrece un mapa gracias al cual podemos entender lo que está ocurriendo en el cerebro del bebé así como el contexto de la información que obtenemos. Hasta ahora, sabemos cómo funciona el cerebro, también conocemos cada molécula del cerebro, cómo los mensajes pasan de un nervio a otro. Pero lo que es difícil es contextualizar toda esa información ya que no disponemos de un mapa que nos ayude a entender las imágenes. Lo que hemos conseguido realizar ahora es un mapa en cuatro dimensiones, tres espaciales y una de tiempo en la que podemos incluir la información que tenemos o la información que ya poseíamos con anterioridad. Esto nos ayuda a entender la información en su contexto”, explica el Profesor David Edwards, responsable del proyecto.

Los problemas que aparezcan antes o durante el parto pueden tener un impacto importante en los niños. A pesar de los avances realizados por la medicina genética, los científicos todavía no están seguros de las causas de ciertas enfermedades como el autismo. Algunos genes identificados están asociados con el trastorno y las anomalías pero los médicos también creen que estas anomalías podrían ser el resultado de una interrupción en el desarrollo del cerebro fetal.

“Estamos muy interesados en saber cómo el desarrollo del cerebro empieza a ir mal y qué problemas pueden surgir, como falta de comprensión de las cosas o barreras en las relaciones sociales. Por todo ello estamos interesados en saber cómo los niños pueden desarrollar autismo o déficit de atención o incluso parálisis cerebral. Nos interesa saber porqué el cerebro empieza a ir mal. Nos interesa saber si la causa es un problema de conexiones. Nos interesa saber porqué ocurre esto”, asegura Edwards.

Los padres que participan en este programa de investigación podrán ver imágenes extraordinarias del desarrollo de su hijo. Laura Crittenden tiene una niña de dos años y ahora espera su segundo hijo.

“Quiero saber lo que está ocurriendo. Me preocupo mucho y por ello me gustaría ver esas imágenes fantásticas. Es genial poder ver cómo tu hijo crece y se desarrolla. Siempre me ha gustado escuchar los sonidos del bebé así que poder verlo de esta manera
es algo fantástico”, dice.

Hoy en día los científicos son capaces de ver qué partes del cerebro se activan con el miedo o la adicción. Algunos intentan incluso comprender el deseo. Esta nueva tecnología podría ayudarlos en su misión.

“Hemos realizado imágenes de la forma en que se mueve el agua en el cerebro y el agua tiende a mover hacia arriba y hacia abajo las fibras nerviosas. En estas imágenes podemos ver cómo se mueve el agua y las fibras nerviosas así podemos saber dónde se encuentran estas fibras y analizar su función. También podemos ver cómo el flujo de sangre va cambiando en el cerebro y, cuando el cerebro activa un área determinada que necesita más sangre, también podemos verlo. Estudiando el flujo de sangre podemos saber qué partes del cerebro están activas y qué partes del cerebro trabajan juntas y cómo”, explica Edwards.

Esta nueva tecnología puede ayudar a detectar de manera temprana problemas en el desarrollo del bebé y así poder someterlo a un tratamiento correcto en el futuro.