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El Babel visual de Taryn Simon


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El Babel visual de Taryn Simon

Larry Mayes. Scene of arrest, The Royal Inn, Gary, Indiana
Police found Mayes hiding beneath a mattress in this room. Served 18.5 years of an 80-year sentence for Rape, Robbery and Unlawful Deviate Conduct
The Innocents, 2002
Courtesy of the artist © 2014 Taryn Simon

La fotógrafa neoyorquina presenta su primera exposición monográfica en Francia en el Jeu de Paume de París del 24 de febrero al 17 de mayo.

Exposición: Vues arrière, nébuleuse stellaire et le bureau de la propagande extérieure, www.jeudepaume.org

Algunas personas disfrutan de eso que se llama “oído absoluto”, es decir, la habilidad de identificar una nota sin la ayuda de una nota referencial o la capacidad para producir exactamente notas al cantar sin ningún apoyo. Esto significa poder descodificar una sinfonía que se escucha por primera vez, como quien lee las páginas deportivas de un periódico. A Taryn Simon le ocurre algo similar. La fotógrafa neoyorquina es capaz de establecer conexiones donde el común de los mortales solo vemos listas o categorías aleatorias, aparentemente casuales.

Taryn Simon tiene una habilidad innata para conectar esos puntos rojos que marcan sendas y caminos invisibles a primera vista; pero que se revelan evidentes cuando el guía es bueno. Captura la esencia de historias amplias, a menudo multigeneracionales e investiga la forma en que nuestras vidas están determinadas por la interacción de fuerzas diversas.

Su obra es el resultado de un proceso de búsqueda e investigación tan discreto como riguroso. En sus propias palabras “ el 20 por ciento del trabajo ” lo dedica a fotografiar, mientras el “ 80 por ciento restante ” lo utiliza para documentarse e investigar. Sus imágenes- que mezclan un fuerte deseo documental y pura creación artística- cuestionan nuestra relación con el mundo que nos rodea y somete a nuestras certezas a auténticas pruebas de resistencia. En todos sus trabajos se presentan de manera indisociable tres elementos: imagen, texto y recursos gráficos. Le gusta explorar los intersticios y misterios en los que se pierden la traducción, la manipulación o la interpretación. Son proyectos complejos que huyen de los lugares comunes, para adentrarse de manera sistemática en los hechos insólitos y los espacios ocultos a las miradas.


The Central Intelligence Agency, Art. CIA Original Headquarters Building. Langley,Virginia
An American Index of the Hidden and Unfamiliar, 2007
Courtesy of the artist © 2014 Taryn Simon

A través de una intrincada red de uniones entre imágenes, texto y recursos gráficos, Simon se empeña, desde hace más de una década, en realizar un inventario de nuestra sociedad y sus avatares; una cartografía de las relaciones entre el azar, los lazos de sangre y otros factores del destino. Esa búsqueda hacia adentro la practica, en especial, con su propio país, Estados Unidos. Decía esto en una reciente conferencia:
“ Durante cinco años, después del 11 de septiembre, cuando los medios y el Gobierno de Estados Unidos buscaban lugares ocultos y desconocidos más allá de sus fronteras, especialmente Armas de Destrucción Masiva, yo decidí mirar hacia adentro, hacia lo que era parte integral de los cimientos de EEUU, de su mitología y trajinar cotidiano ”

“La fotografía es como una prostituta, utilizada por la gente para sus propios intereses” – Taryn Simon

“ La fotografía tiene la habilidad de confundir la realidad con la ficción. Pero cuando se usa inadecuadamente como parte de un proceso judicial, esta ambigüedad puede tener consecuencias severas. Las fotografías tanto en el sistema judicial como en cualquier otro, pueden transformar la realidad en ficción ”

Es la introducción que abre su primer gran trabajo The Innocents (2002), en el que documenta las historias de individuos que fueron enviados a prisión en Estados Unidos por crímenes que no habían cometido. Simon duda sobre la credibilidad de la fotografía como testigo y árbitro de la Justicia. Los errores de identificación son la primera causa de condenas ilegítimas en Estados Unidos, donde las víctimas o testigos oculares de un crimen tienen que designar a un sospechoso a partir de rondas de identificación o a través de simples fotografías. En los casos presentados en el libro, la fotografía ha proporcionado al sistema judicial un instrumento de transformación que ha convertido en criminales a ciudadanos inocentes. Simon fotografía a estos individuos en los lugares que jugaron un papel determinante en su condena: el sitio o el testigo que les identificó, donde fueron arrestados, la escena del crimen o el lugar donde se desarrolló su coartada.


Troy Webb. Scene of the crime, The Pines, Virginia Beach, Virginia.
Served 7 years of a 47-year sentence for Rape, Kidnapping and Robbery.
The Innocents, 2002
Courtesy of the artist © 2014 Taryn Simon

En An American Index of the Hidden and Unfamiliar (2007) Taryn Simon establece un inventario de los lugares que se mantienen alejados de las miradas dentro de Estados Unidos, con ejemplos sacados de la Ciencia, de la Política, de la Medicina, de la Naturaleza, la Seguridad o la Religión. 57 imágenes sorprendentes. Simon encuentra, por ejemplo, una equivalencia entre el aspecto de 1900 cápsulas de acero con desechos nucleares en la central de encapsulamiento de Hanford- uno de los sitios más contaminados de Estados Unidos- con la silueta de EEUU vista desde el Espacio. Otra de las fotografías muestra una unidad de criopreservación, donde los clientes pagan 35.000 dólares por la eternidad. La cámara de Simon penetra en lugares tan insospechados como el quirófano de una clínica donde una mujer palestina de 21 años se somete a una himenoplastia, una cirugía que restaura artificialmente el estado virginal para cumplir con ciertas expectativas culturales sobre la virginidad y el matrimonio. Simon completa la serie de este improbable collage retratando la colección de arte en los pasillos del cuartel general de la CIA en Langley, Virginia; un tigre blanco de ojos azules y nariz rosada llamado Kenny y un frasco con el virus VIH en la facultad de medicina de Harvard.


Nuclear Waste Encapsulation and Storage Facility, Cherenkov Radiation Hanford Site, U.S. Department of Energy
Southeastern Washington State
An American Index of the Hidden and Unfamiliar, 2002
Courtesy of the artist © 2014 Taryn Simon


White Tiger (Kenny), Selective Inbreeding. Turpentine Creek Wildlife Refuge and Foundation
Eureka Springs, Arkansas
An American Index of the Hidden and Unfamiliar, 2002
Courtesy of the artist © 2014 Taryn Simon


Hymenoplasty
Cosmetic Surgery, P.A. Fort Lauderdale, Florida
An American Index of the Hidden and Unfamiliar, 2007
Courtesy of the artist © 2014 Taryn Simon

Para su siguiente trabajo Contraband (2010) la fotógrafa pasó cinco días y cuatro noches retratando de forma ininterrumpida los artículos incautados en la aduana del aeropuerto internacional JFK de Nueva York; 1075 objetos que tienen la entrada prohibida en Estados Unidos: anabolizantes, bolsos y relojes falsificados, tabaco chino, películas pirateadas, todo tipo de aves (muertas y vivas), plantas; y hasta unas muñecas rusas y un pene de ciervo. En la meticulosa categorización de los artículos subyace la paciente técnica del entomólogo.


Bird corpse, labeled as home décor
Indonesia to Miami, Florida (prohibited)
Contraband, 2010
Courtesy of the artist © 2014 Taryn Simon

A Living Man Declared Dead and Other Chapters I-XVIII (2008-2011) es el resultado de cuatro años de investigaciones que llevaron a Simon a viajar por todo el mundo siguiendo historias asociadas a diferentes linajes. En esta fascinante obra conviven personajes tan dispares como el doble de uno de los hijos del ex dictador iraquí Sadam Husein- Uday-, los descendientes de la primera mujer palestina acusada de cometer un atentado, víctimas del genocidio en Bosnia, afectados por la Talidomida el Escocia, dos clanes brasileños ofuscados en una reyerta que ha dejado decenas de muertos en ambas familias, una tribu de albinos africanos y- los únicos protagonistas no humanos del libro- 32 conejos australianos portadores de un virus mortal para el hombre. A Simon le interesa la línea de sangre, la herencia genética. Son 18 historias extremas retratadas en los cinco continentes, que ella misma define como “ un proyecto sobre la violencia, la resistencia, la corrupción y la supervivencia ”


Detail, Chapter I
A Living Man Declared Dead and Other Chapters I–XVIII, 2011
Courtesy of the artist © 2014 Taryn Simon

En 2013 publica The Picture Collection que discurre en el tercer piso de la biblioteca del medio Manhattan, en el cruce de la Quinta Avenida con la calle 40. Allí se encuentra la mayor biblioteca iconográfica del mundo, con un complejo sistema de catálogos de más de 12.000 categorías. Taryn Simon ve en este inmenso archivo de más de un millón de imágenes, postales y carteles, el origen de los actuales motores de búsqueda en Internet. En sus fondos han buceado no pocos artistas, como el pintor Diego Rivera, que encontró allí la inspiración para su célebre mural del Rockefeller Center en 1934 o Andy Warhol, que se interesó, sobre todo, por las imágenes publicitarias. En esta obra se revela, como en ninguna otra, la pulsión irrefrenable de Simon por archivar y organizar la información visual.


Folder: Financial Panics
The Picture Collection, 2013
Courtesy of the artist © 2014 Taryn Simon

James Bond y los pájaros de las Indias Occidentales

¿Qué tienen que ver el espía más letal al servicio de su Graciosa Majestad y unos exóticos pajarracos caribeños? Más de lo que podría parecer.

El último proyecto de Taryn Simon, Birds of the West Indies (2013-2014), es un trabajo dividido en dos partes cuyo título toma prestado a la célebre taxonomía del ornitólogo estadounidense, James Bond. El escritor británico Ian Flemming, por su parte, se apropió del nombre de Bond para dar vida al espía de la juventud eterna, ajeno al paso del tiempo pese a llevar medio siglo en pantalla. Flemming era un apasionado de la ornitología y el avistamiento de aves. También- como su personaje- fue agente de los servicios secretos británicos durante la Segunda Guerra Mundial y hasta diseñó un plan para robar a los alemanes la máquina Enigma con la que codificaban sus mensajes. Pero esa es otra historia.

Aquí una vez más, Taryn Simon descubre un nexo altamente improbable a primera vista. En el primer elemento del proyecto presenta a modo de inventario las mujeres, armas y vehículos que aparecen en las películas de 007. En la segunda, se pone la gorra de ornitóloga para identificar, fotografiar y clasificar todos los pájaros que hacen acto de presencia en las 24 entregas de la saga Bond.

Disneyland

“No” es una palabra que Taryn Simon no escucha muy a menudo. Desde hace una década, sus trabajos se exponen en los mejores y más prestigiosos museos del mundo- Center for Contemporary Art de Pekín (2013-2014), MoMa de Nueva York (2012), Tate Modern de Londres (2011), Neue National Gallery de Berlín (2011), Museum für Moderne Kunst de Frankfurt (2008), Whitney Museum of American Art de Nueva York (2007), por citar algunos- mientras los coleccionistas de medio mundo se enzarzan en pujas con muchos ceros para hacerse con alguna obra selecta de la que, hoy por hoy, es una de las fotógrafas más cotizadas del mundo. Además de famosa, Taryn Simon es guapa y millonaria. Digamos que es como si llevara un salvoconducto universal incorporado a la hora de pedir permisos o acreditaciones para realizar sus trabajos.

Pues bien, después de haber entrado en un cementerio de desechos nucleares, una cueva donde hibernaba un oso negro, la sede de la CIA, una unidad de criogénesis, una celda al sol para que los presos en el corredor de la muerte se mantengan en forma y puedan hace ejercicio, un laboratorio P4 con algunos de los virus (por no decir todos) más letales y peligrosos del planeta, una escuela de aprendices de torturadores y hasta una reunión del Klu Klux Klan…Walt Disney le envió la carta de rechazo más extraña que ha recibido hasta la fecha. Simon tanteó a la empresa de sueños para realizar un reportaje en alguna de sus instalaciones. Esto fue lo que le respondieron:
“ Especialmente en estos tiempos violentos, personalmente creo que la magia que sienten nuestros visitantes debe ser protegida ya que les provee una fantasía importante en la que escaparse”
Un parque de atracciones, aparentemente inocuo, es pues el único lugar del mundo del que no se verán fotografías de Taryn Simon.

BIOGRAFÍA


El mundo de Taryn Simon

A Taryn Simon le gusta hablar de cosas que oficialmente nunca existieron, no han ocurrido y no se pueden ver. Situaciones a las que, normalmente, conviene viajar ligero de equipaje, sólo que ella se pasea por esos lugares a los que nadie nunca va, con una cámara de gran formato y más de 200 kilos de material. Todavía conserva y utiliza la 4 × 5 que le regaló su padre siendo niña y con la que aprendió a tomar sus primeros clichés. La afición fotográfica la heredó de él y su abuelo; al igual que su rechazo a ser fotografiada. A sus 40 años eso, seguramente, ya no vaya a cambiar; ni tampoco la paradoja de que, a pesar de ser una de las fotógrafas más cotizadas del mundo, le moleste infinitamente definirse como fotógrafa. O, al menos, sólo como fotógrafa.

Simon nació en 1975 en Nueva York y se crió en Locust Valley, Long Island, en el seno de una familia de origen bielorruso. Estudió Semiótica en la Brown University y fotografía en la Rhode Island School of Design.

Su enorme fama mundial choca con su carácter reservado y poco dado a la ostentación. En su día a día es discreta, pero cuando se cuelga la cámara no tiene límites. Una anécdota de su juventud define esa dilogía. Debía hacer un reportaje en París en algún lugar simbólico de la capital francesa elegido al azar. Simon eligió incluirse en la imagen, dándose una ducha en plena calle.

Se corta ella misma el pelo, le gustan los zapatos masculinos con cordones y su “uniforme” consiste en un sweater- generalmente con colores oscuros- y faldas largas con tirantes, discretas y hechas a medida por su sastre. Simon ha viajado y trabajado en lugares que harían perder la compostura a un sherpa nepalí, pero sigue pasándolo mal en los aviones y hasta ha dejado de ir al cine en Nueva York por miedo a los chinches. Además, odia el sushi. Está casada con el productor de cine Jake Paltrow, hermano de Gwyneth, pero no frecuenta el mundillo de Hollywood, ni los museos en los que se exponen regularmente sus proyectos.

Los mejores museos del mundo le tienden la alfombra roja, pero donde ella se siente en su elemento es retratando desechos nucleares en alguno de los centros más contaminados de Estados Unidos o en una jaula con un tigre blanco, en las montañas de Chechenia o en un poblado perdido en la jungla. Siempre con su cámara de gran formato.

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