Última hora

Última hora

El milagro de volver a ver

Volver a ver a su mujer y a sus diez nietos era un milagro que parecía imposible, pero la ciencia ha convertido en realidad el sueño de Allen Zderad

Leyendo ahora:

El milagro de volver a ver

Tamaño de texto Aa Aa

Volver a ver a su mujer y a sus diez nietos era un milagro que parecía imposible, pero la ciencia ha convertido en realidad el sueño de Allen Zderad. Es uno de los primeros pacientes en Estados Unidos a los que se ha implantado un dispositivo que le ha permitido recuperar parcialmente la vista. Todavía es pronto para augurar un pronóstico definitivo, pero todo parece apuntar a un importante avance en el mundo de la medicina.

Zderad fue diagnosticado hace 20 años con una enfermedad degenerativa de su ojo, una retinosis pigmentaria que actualmente afecta a una de cada 3.500 personas, según informa la Asociación de Afectados por la Retinosis Pigmentaria de Euskadi. Se trata de una dolencia que no tiene cura pero que para la que sí hay alternativas.

En la clínica Mayo de Rochester, en el estado de Minnesota, se está implantando el ojo biónico ‘Argus II Second Sight’. El doctor doctor Raymond Iezzi explica en que consiste la tecnología. “El señor Zderad está experimentado lo que nosotros llamamos una visión artificial. Está recibiendo pulsaciones de señales eléctricas que van a su retina y que producen pequeños flashes de luz que son como los pequeños puntos que aparecen en el marcador de un partido de baloncesto”.

La visión que tiene Zderad no es la misma que antes de que perdiera la vista, tan solo puede distinguir bultos. Unas gafas envían una señal de vídeo a un ordenador que la convierte en datos. Los datos son capturados mediante una red de sesenta electrodos implantados en el ojo del paciente. La información visual manda así una serie de impulsos a la retina que son interpretados como visión por el cerebro.

Según expertos españoles en la enfermedad, aún queda mucho por hacer. En primer lugar, la agudeza visual que permite el ‘Argus II Second Sight’ es de tan solo el 0,02%, lo que, según estas fuentes, impide la autonomía de los afectados. Otro de los problemas que señalan es su alto coste: entre 100.000 y 120.000 euros, lo que no permite el acceso a cualquier persona. El doctor Iezzi es más optimista y cree que en un futuro próximo el sistema podría utilizarse con pacientes con un glaucoma severo o ceguera producida por diabetes.